La recaudación tributaria de la provincia de Buenos Aires aumentó 37,4% en 2017, hasta los 217.184  millones de pesos, con un sobrecumplimiento de 9,2 puntos  porcentuales de la meta presupuestaria.

De todo lo recaudado por la administración de la gobernadora María Eugenia  Vidal, el 69,86% (unos 151.734 millones de pesos) fueron por Ingresos Brutos, un impuesto que el Gobierno nacional pretende eliminar a partir de 2021 ó 2022 por “distorsivo”.

Según precisó la agencia de recaudación provincial ARBA en un comunicado de prensa, la participación relativa de Ingresos Brutos en la recaudación total cayó 3 puntos porcentuales durante el año pasado.

El tributo sumó 151.734 millones de pesos, con una suba  interanual del 31,7%, que estuvo impulsada por el mayor dinamismo de la actividad, sobre todo en los sectores inmobiliario y  automotriz, indicaron desde ARBA.

A su vez, Sellos totalizó 21.518 millones de pesos, con un  incremento de 66,6 por ciento en relación con 2016, que se explicó por el crecimiento de la economía y el consumo, así como por ciertas medidas de política tributaria vinculadas al impuesto, agregó la agencia.

Gastón Fossati, director de ARBA, sostuvo que "esa mejora en la gestión de recaudación, sumada al crecimiento  de la economía y otras medidas de política tributaria" permitió "cerrar el año con un nivel de ingresos propios que se  ubicó 13 puntos porcentuales por encima de la inflación”.

Además, enfatizó que desde el inicio de su gestión se implementó  cambios para promover el cumplimiento voluntario, la agilización  en la recuperación de deudas y la optimización de la cobranza de  impuestos corrientes.

El Impuesto Inmobiliario aportó en 2017 una suma de $15.008  millones, con un incremento interanual de 53%; Automotores y  Embarcaciones Deportivas alcanzaron los $19.723 millones, con un  alza del 48,6%.

En concepto de Planes de Pago se obtuvieron el último año $8.566 millones, que implican un alza interanual del 34,1%, en tanto que otros ingresos tributarios aportaron $635 millones.