La recaudación tributaria mostró un crecimiento nominal de 32,6% interanual en agosto, que quedó nuevamente por debajo de la inflación que observaron los privados para los últimos 12 meses. Así, para ACM la caída real fue de 1,3%. La explicación para el resultado negativo es el menor nivel de actividad que se viene registrando por la combinación de la sequía y la baja en el consumo que generó el rebrote inflacionario.

Los tributos relacionados con la actividad económica no permitieron dar buenas noticias. El IVA, el indicador por excelencia del consumo, dio una variación nominal de 31,9%, lo que en términos reales significó, según ACM, una caída de 1,8%. Por el lado del impuesto al cheque se registró una variación de 40,8%, es decir una mejora real de 4,8%. Pero desde AFIP reconocieron que se dio en parte porque agosto tuvo un día hábil más que el mismo mes del año pasado.

Aun así, el director ejecutivo de AFIP, Leandro Cuccioli, afirmó: "La recaudación de este mes volvió a mostrar buenos resultados en el IVA, Ganancias y el impuesto a los débitos y créditos en cuenta corriente, entre otros". El caso de Ganancias también tiene una salvedad: dio una mejora de 7,9% pero desde AFIP avisaron que influyó el primer anticipo del impuesto, que este año fue en agosto y había sido en julio en 2018. Lo mismo pasó con Bienes Personales, que aun así dio una caída real de 34,4%. La seguridad social, por su parte, marcó un negativo real de 9,5%.

En cuanto a los impuestos relacionados con el comercio exterior, los de exportación acusaron el golpe de la sequía y la baja de las retenciones, y tuvieron una merma real de 28,1%. En cambio, los de importación crecieron 12,4%.