La reforma fiscal de Donald Trump que ya fue aprobada por el Senado estadounidense encendió luces de alerta por la posibilidad de que los inversores se sientan más atraídos para ir a los EE.UU. y reducir la cantidad de fondos disponibles para la Argentina y los países emergentes.

El presidente norteamericano propuso reducir la tasa de impuesto a las Ganancias de empresas desde el 35% actual a un 20%, en tanto la alícuota para repatriar fondos del exterior se recortará del 30% al 14%.

"Trump busca más inversiones y los capitales van a donde los impuestos sean menores, porque quieren más rentabilidad", advirtió Martín Ghirardotti, del estudio Lisicki, Litvin y Asociados, en diálogo con BAE Negocios. "Cuando en otros países se generan buenas condiciones, eso no favorece", añadió.

Por su parte, el director de Research for Traders, Gustavo Neffa, dijo que la medida "puede quitar inversiones que iban a otros países".

De todas formas, Ghirardotti aclaró que "en los últimos años hubo tan poca inversión en la Argentina, que no puede ir más para bajo".

En ese sentido, Neffa evaluó que podría haber un efecto "derrame" tras la reforma fiscal de Trump sobre las inversiones norteamericanas en terceros países. "Las empresas que tienen dinero afuera podrán repatriarlo sin pagar impuesto a las Ganancias y con eso se capitalizan", explicó, en referencia a compañías como Apple, Microsoft, Fisco, Google y Oracle, que tendrían en conjunto más de medio billón de dólares fuera de los EE.UU.

Se calcula que alrededor de mil empresas del país, encabezadas por el sector tecnológico, mantienen 2,5 billones de dólares en el exterior de los Estados Unidos, según el portal Expansión.

"Eso tendrá un impacto positivo porque habrá una mayor productitivdad y mayor inversión en el resto del mundo. Si ganan más, ese beneficio se va a derramar", apuntó Neffa.

Por otro lado, el director de RfT cree que el efecto de la reforma ya está descontado en los activos de Wall Street y no tendrá impacto sobre la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense, que se rigen mayormente por la política monetaria de la Fed, por lo que no afectará directamente el costo del financiamiento que la Argentina toma del mercado internacional.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que esta repatriación acotará el stock de "eurodólares" que se encuentran fuera de los EE.UU. ante la falta de incentivos que había para regresar a su país de origen. Por lo que la tasa de interés para obtenerlos podría incrementarse, de acuerdo al economista Miguel Boggiano.

La reforma fiscal de Trump había sido uno de sus caballitos de batalla durante la campaña electoral y finalmente podría ver la luz antes de fin de año, con un costo estimado de 1,4 billones de dólares en diez años.