por Andrés Lobato 

En medio de la discusión por la Ley Impositiva 2020 presentada por el oficialismo bonaerense, el Gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof y el ministro de Desarrollo Agrario Javier Rodríguez mantuvieron un encuentro en La Plata con un grupo de pequeños y medianos productores, en donde abordaron cuestiones vinculadas al Impuesto Inmobiliario Rural y el rol del Banco Provincia para impulsar la producción, entre otros puntos. En tanto hoy habrá otra ronda de reuniones con integrantes de Federación Agraria Argentina (FAA).

El dato a tener en cuenta del encuentro fue que en el encuentro participó un sector de FAA que no reconoce a la actual conducción como es el caso de las Bases Federadas, representadas por figuras de peso como el ex presidente de la entidad Omar Príncipe y el ex vicepresidente Jorge Solmi.

Esta progresividad en el pago del Inmobiliario Rural genera opiniones encontradas en el seno del gremialismo rural, como el caso de FAA. Mientras las Bases Federadas están de acuerdo con el esquema planteado por el oficialismo bonaerense, su presidente Carlos Achetoni explicó ante una consulta de BAE Negocios que el cobro de este tributo debe "ser escalonado", pero se manifestó en desacuerdo con los niveles de incremento que plantearon desde la Gobernación bonaerense. "Para nuestros productores representa un 55%", estimó el directivo.

Por su parte, el gobernador Kicillof mantuvo su postura con respecto al Inmobiliario Rural y señaló no se trata de "un impuestazo", sino de un ajuste por inflación. En este sentido, un repaso por los aumentos de este tributo durante la gestión de la ex gobernadora María Eugenia Vidal permite ver que el de Kicillof se mueve al ritmo de la inflación, al igual que los que aplicó su antecesora. El caso más evidente fue en 2018, cuando según INDEC la inflación 2017 fue de 28,8% pero el Inmobiliario Rural del año siguiente en Buenos Aires sufrió un incremento del 50%.

El común denominador de esas políticas tributarias es la ausencia de progresividad para el pago, a diferencia del proyecto presentado por la actual gestión. En la iniciativa que busca aprobar Kicillof, los aumentos son del 15% para pequeños productores y del 30 a 55% para los medianos. Para el incremento mayor, que sería del 75%, se aplicará en valuaciones de campos que superen los $3 millones y las 2.000 hectáreas, que alcanza a un grupo que oscila entre los 150 y 200 productores.