La falta de lluvias que se viene observando desde mediados de diciembre pasado a la fecha, ya dejó en el camino 2,5 millones de toneladas de soja y 1,6 millones de toneladas de maíz que no ingresaran el circuito comercial de 2018. A valores FOB, el menor volumen restará divisas para el sector del orden de los u$s1.153 millones.

Los datos fueron consignados por la Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que estimó ahora para el cereal una cosecha de 39.9 millones de toneladas frente a los 41.5, la baja es del 3,8 por ciento. En el caso de la oleaginosa la merma es del 4,5% al pasar de las 54.5 millones de toneladas a los actuales 52 millones.

Para la soja y siempre sobre datos del GEA, la caída en las hectáreas sembradas responde a "los retrasos y la severa falta de agua que sufren las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, La Pampa y el área de el NEA" sin embargo alertó que "quedan aún más de 1,5 millones de hectáreas amenazadas de concluir las labores en tiempo y forma con éxito". De cumplirse están en juego divisas por u$s1.560 millones.

Por su parte las zonas donde se siembra el maíz tienen "grandes deficiencias hídricas en gran parte de la provincia de Buenos Aires, especialmente en el centro y norte".

En este sentido, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que el cereal "se encuentra demorada por la falta de humedad en el norte del país, mientras que en el centro y sur del área agrícola la implantación del cereal transita su tramo final".

Sobre la soja, ajustó su producción en 18 millones de hectáreas, cifra que se ubica un 0,5 % inferior a los 19,2 millones, mientras que en el interanual el retroceso es del 6,2 por ciento.

La situación se empieza a complicar y aumenta la posibilidad de que el productor siga reteniendo sus granos ante el magro escenario de caída de su producción 2017/2018.