La llegada de algunas precipitaciones a nivel local sumado a las perspectivas de un aumento en la siembra de soja en los Estados Unidos, terminó impulsando a los fondos especulativos a deshacerse de su cartera lo que terminó en una baja de la oleaginosa del 2,1 por ciento en Chicago.

Pese a que en algunas zonas las lluvias aparecieron, no fueron lo suficiente para salvar una cosecha que necesitaba al menos 140 milímetros. El fin de semana en promedio cayeron 50 milímetros.

"Por eso se entiende que el mercado ya descartó el mal clima en la Argentina que sumado a los rumores de una mayor área de siembra en los EE.UU., hizo que los fondos empezarán vender", sostuvo el director de Futuro y Opciones (FyO), Dante Romano.

Además todo indica que Brasil tendrá una buena cosecha lo que limitará las ventas del país del Norte a China.

En el plano local, no hay muchas novedades. Los valores siguen muy lejos de los $6.300 que supo pagar la plaza hace dos semanas. Hoy es de 5.600 pesos.

"Sucede que la exportación busca asegurar la soja que se pacto a través de los contratos forward", señaló desde la corredora Pinelli y Asociados, su director Luciano Pinelli.

Lo que se entiende es que habría un acuerdo entre las exportadoras para no ofrecer valores que superen los actuales $5.600 la tonelada. Un valor que el productor no esta dispuesto a aceptar y menos aun en el actual contexto de sequía.

Un tema no menor es que la posición mayo se pacta hoy en los u$s292 ($5.986), la misma va creciendo pasando en julio a u$s297 y de u$s308 en noviembre. Esto puede ser un indicador de que el productor retendrá para vender sus granos a partir de septiembre.