Los precios de la soja cotizados en Chicago cayeron en la semana cerrada este viernes a su nivel más bajo en nueve años, afectados por la escalada de tensiones comerciales entre Pekín y Washington y un informe mensual estadounidense.

El bushel de soja para noviembre, el contrato más comercializado, terminó el viernes en 8,3425 dólares contra 8,9450 dólares del viernes pasado (-6.74%) , alcanzando su mínimo desde 2009. “El temor de que China enfrente las necesidades alimenticias de su industria ganadera excluyendo a Estados Unidos es muy grande”, comentó Dewey Strickler, de Watch Market Advisors.

Pekín amenazó a Washington con gravar las importaciones estadounidenses de soja en respuesta a la imposición por parte de Estados Unidos de aranceles punitivos multimillonarios a las importaciones de productos chinos. “Actualmente, es América del Sur la que responde a estas necesidades. Pero hacia el fin del verano (boreal), Pekín deberá encontrar otra fuente de aprovisionamiento”, agregó Strickler.

El maíz también bajó esta semana por una revisión al alza de la producción en Estados Unidos, debido a un aumento de las áreas cultivadas. Con respecto al trigo, la próxima cosecha mundial del grano se ha revisado abruptamente a la baja debido a los reveses en las principales áreas de producción: la Unión Europea, Rusia y Ucrania, con la excepción de Estados Unidos.

Sin embargo, el precio bajó en la semana, afectado por la sorprendente mejoría en la calidad de las cosechas de trigo de primavera en Estados Unidos, con la cosecha considerada “buena” a “excelente” en un 80% según un informe semanal publicado el lunes por el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA).