La suba de la tasa de referencia en los Estados Unidos condiciona las emisiones de deuda provinciales y de compañías previstas para esta primera parte del año. El rendimiento del Treasury a 10 años alcanzó ayer el 2,73%, se mantuvo en niveles más alto desde 2014 y promete continuar con la senda alcista. Según estimaciones privadas, podría haber emisiones de deuda por hasta 4.900 millones de dólares a lo largo del año.

Las provincias de Buenos Aires y Chaco buscan acudir al mercado internacional para emitir bonos y cubrir sus programas financieros de este año. La administración bonaerense busca el timming ideal para emitir sus primeros bonos en el año (tiene autorización para endeudarse por unos 3.000 millones de dólares), aunque según fuentes oficiales la emisión no está prevista para los próximos días. Para el caso de Chaco, de acuerdo a fuentes vinculadas con la operación, la fecha más probable para la colocación será en los últimos días de febrero. El monto sería de unos 250 millones de dólares. En 2016 esta provincia ya había salido al mercado por el mismo monto y pagó 9,5% de tasa.

De acuerdo a las estimaciones de Research for Traders, las emisiones corporativas podrían alcanzar los 3.500 millones de dólares, considerando operaciones aún no confirmadas públicamente. Entre ellas habría obligaciones negociables de Transener, Cablevisión Holding, Mastellone, Autopistas del Sol y Central Puerto por 500 millones de dólares cada una y otras por montos menores de Cresud, Metrogas e IRSA. La perspectiva alcista de suba de tasas influirá en la tasa que deban convalidar estas emisiones.

Sebastián Maril, analista de RfT, no cree que "nadie se atreva en este contexto a salir a emitir bonos. Todos van a esperar. Buenos Aires en principio iba a salir después de la emisión del Gobierno nacional pero no ocurrió porque se juntó con las colocaciones de Genneia, Aysa y MSU Energy". Según el analista, si bien en un principio estaba previsto que Buenos Aires emita bonos en monedas asiáticas, "como el Gobierno nacional también dijo que iba a hacerlo y finalmente no lo concretó, dudo de que avancen".

Las emisiones corporativas previstas para este año superarían los u$s3.000 millones

El rendimiento de los bonos a 10 años alcanzó ayer el 2,73% y se mantuvo en niveles máximos desde 2014. El Treasury a 30 años, por su lado, llegó al umbral de 3%, nivel que no tenía desde mayo del año pasado. En este contexto, en la reunión de la Reserva Federal de hoy, que será la última de Janet Yellen como presidenta, hay chances bajas de que se determine una suba en la tasa de referencia del call money (ver aparte). Según el director de Fimades Luis Palma Cané "es improbable que haya una suba de tasa, lo más seguro es que en el comunicado se destaque el crecimiento de la economía estadounidense y que mantendrá el monitoreo de la inflación". Para este año el mercado espera tres subas de tasa de interés aunque "en caso de que se dispare la inflación podrían ser cuatro", afirmó Palma Cané.

Al respecto, Maril afirma que "un reporte del banco UBS ya dice que el crecimiento de la economía estadounidense para el primer trimestre del año va a estar en torno de 4,1% y eso podría traer mayor inflación".

La dependencia de los programas financieros de las administraciones nacionales o provinciales al contexto internacional de tasas, relacionada al tamaño del mercado local, buscará ser morigerada a partir de un cambio en el perfil del endeudamiento. Según recuerda Maril, "la Ciudad de Buenos Aires va a avanzar la semana que viene en una ampliación de emisión en pesos y va a rescatar deuda atada al dólar". El Ministerio de Finanzas nacional ya había anunciado, por su lado, que su intención es poder cubrir el 60% de su programa financiero (que será de 30.100 millones de dólares este año) en el mercado local mientras que el resto lo hará en el exterior. Las últimas estadísticas oficiales muestran que dos tercios de la deuda pública total está denominada en moneda extranjera (el 59% del total en dólares y poco más de 6% en euros).