Dos efectos explican la sostenida baja que el dólar viene registrando en las últimas cinco ruedas y ambos incluyen a la tasa de interés: por un lado, el carry trade volvió renovado. Por otro, las empresas buscan evitar los altos costos del crédito y eso las lleva a desarmar sus posiciones en dólares. El combo de la bicicleta es famoso y conocido: a la tasa de interés creciente se le suma la expectativa de que con el ingreso de dólares del FMI el precio de la divisa seguirá yendo hacia abajo, acercándose a la banda inferior de $34. Así, el velódromo va tomando forma.

Ayer, la baja del dólar fue de 1,1% y la cotización perforó el valor con el que se fue el ex presidente del BCRA, Luis Caputo, hasta cerrar a $37,77 . Desde la mesa de un banco local explicaron que la altísima tasa de interés dio vuelta la tendencia: ayer la demanda de dólares brilló por su ausencia y en cambio apareció la oferta. Lo dicho: algunos buscan hacer carry, aprovechando las altas tasas de los activos en pesos y otros venden dólares para evitar pagar el altísimo costo del crédito.

En esa misma línea, el socio de ABC Mercado de Cambios, Fernando Izzo, señaló: "Los actores lo están viendo más abajo al dólar hacia adelante. Saben que si compran hoy, mañana va a estar más abajo. Para mí lo están esperando". La tasa de los plazos fijos ofreciendo hasta 52% anual es la combinación perfecta para un dólar que promete dejar jugar al carry trade, con la expectativa de que llegue el desembolso del FMI, por u$s6.500 millones. Al menos una vez que se encamine la aprobación del Presupuesto 2019.

Pero además, señalan, el descuento de cheques está imponiendo una tasa de 80% y un adelanto en cuenta corriente tiene un costo de entre 80% y 85%. Por eso el otro efecto que empujó a la oferta es que muchas empresas eligen desarmar sus posiciones en dólares para cumplir con sus obligaciones inmediatas. Ahí el doble efecto, generado por la tasa de interés, que ayudó a bajar el precio del dólar durante la jornada de ayer. En paralelo, el BCRA adjudicó Leliqs a 7 días por un total de $98.843 millones a una tasa promedio de corte de 72,7%, levemente por encima de lo que pagó el día previo.

El analista de Max Valores, Ezequiel Zambaglione, hizo una lectura similar al respecto: "La tasa le está ganando a todo. Además el propio plan del Gobierno es que vaya cayendo la demanda y eso se está verificando bastante en las importaciones, el turismo e incluso la compra de locales. Y las tasas en 60%, para las Lecap, o en 50% para los plazos fijos, te desvían a algún indeciso que se pone en pesos en vez de ir a dólares. O alguien que en vez de financiarse vende sus dólares".

En lo que también coinciden los analistas es en que la semana que viene hay un partido importante con el vencimiento de Lebac, que dejará una potencial demanda extra de dólares en la calle. Eso no necesariamente se va a traducir en una nueva devaluación. La prueba también será para la tasa: la expectativa es que haya una suba durante la semana que viene.

"El próximo gran desafío es el vencimiento de Lebac, donde vas a tener un foco de demanda fuerte. Ahora la demanda estuvo aflojando, tras la devaluación. Ahí va a ser el próximo gran hito: el Tesoro va a tener que salir a ofrecer para que vayan a Letras y el BCRA para que vayan a plazos fijos. El atractivo con una tasa de 15-20% real está claro, el tema es si esto es sostenible; veo tres o cuatro escenarios en lo que esto puede terminar bien y un par en los que puede terminar mal", sentenció Zambaglione.