Según la explicación preliminar elaborada por la Cammesa y Transener, el apagón se originó con una falla simple en el tramo entre Colonia Elía (Entre Ríos) y Mercedes (Buenos Aires), que logró aislarse correctamente, pero que luego derivó en otro episodio en la línea Colonia Elía-Belgrano, que se desenganchó y no logró desactivarse a través de los mecanismos automáticos. Esta línea reemplaza un tramo de la línea Colonia Elía-Nueva Campana, que está fuera de servicio desde el 18 de abril porque se debe reubicar la torre 412, que está emplazada en el río Paraná Guazú y tiene riesgo de derrumbe.

Por razones aún no determinadas, el SADI no toleró la interrupción de tres tramos en simultáneo, en la zona de mayor tráfico eléctrico del país, y colapsó. Todo el sistema salió de servicio. Incluso las grandes hidroeléctricas. Una de las claves estaría en la torre 412. "Como está en reparación, se hizo un by-pass para no tener que reducir el flujo de energía y cumplir con los objetivos pautados. Si ese by-pass no hubiera estado, factiblemente la contingencia del domingo hubiera sido mucho menor y quizás se hubiera resuelto de manera más simple. Era más riesgoso pero se realizó para poder traer un flujo de energía mayor en función de los objetivos de volcar al mercado el máximo beneficio económico", planteó el director de Transener, la firma que controla el 85% del transporte eléctrico.

Reducir el flujo habría obligado a fabricar localmente con GNL la energía faltante y el Gobierno habría tenido que incrementar los subsidios en pleno plan de déficit 0%. Es decir, se habría aplicado preventivamente la decisión que finalmente adoptaron ayer luego del colapso. No hacerlo finalmente salió caro puesto que, una vez iniciada la falla original, el by-pass aportó a la cadena de trabas que terminó en el gran apagón.

Lo admitió Luchilo: "Cualquier línea de transmisión que traiga energía tiene un riesgo. Cuanto mayor es la transmisión, mayor es el riesgo. Lo que no quiere decir que sea un riesgo que no se deba correr. Justamente los estudios lo que hacen es definir condiciones en las cuales ese riesgo es aceptable. Menos riesgo implica instalar más equipos y más equipos es más costo para los contribuyentes. Hay que encontrar el equilibrio".