Tal como explicó en varias ocasiones el BCRA, la búsqueda de calmar al dólar implicaba una caída en el consumo y la actividad. La posibilidad de matizar ese desempeño productivo, con variación negativa cantada, pasa necesariamente por la potencial virtud exportadora. Hasta acá no hubo explosión de las ventas al exterior y menos en la industria.

Un informe publicado ayer por Fundación Capital señaló: "Las exportaciones industriales mostrarían un menor dinamismo al previamente estimado, en línea con una moderación en las perspectivas económicas de Brasil y América Latina en general. De esta forma, en un año donde el sector externo aparece como el único motor de la actividad económica, los primeros datos de exportaciones encendieron una luz de alerta. En particular, las ventas externas de productos industriales exhibieron una baja del 7,7% interanual en el primer cuatrimestre del año, que resultó generalizada por sectores y destinos". Así, la consultora de Redrado destacó la influencia de las menores proyecciones de crecimiento de México, Brasil y Uruguay.