Las jubilaciones, pensiones y la AUH aumentarán 10,8% en junio. Sumado a la ya conocida suba de 11,8% en marzo, los haberes terminarán el primer semestre con un alza de 23,9% que marcará el inicio de una recuperación de su poder adquisitivo contra las proyecciones privadas de inflación. Sin embargo, la mejora de 2019 no alcanzará para recuperar lo perdido durante el desplome real del 13% del año pasado. Y, en las estimaciones más optimistas, el haber real acumulado de 2019 sería 8,2% menor al de 2017.

El incremento de junio se conoció ayer tras la publicación del dato de diciembre del índice Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) que elabora la Secretaría de Seguridad Social, que coronó un alza nominal del 8,9% en el 4° trimestre contra una inflación del 11,6% en el mismo lapso. La actual fórmula de movilidad jubilatoria, tras las reforma previsional, suma el 30% de la variación salarial y el 70% del IPC.

El Ripte de diciembre también confirmó lo que ya habían adelantado las mediciones privadas: el salario se hundió 11,6% en 2018 y tuvo su mayor deterioro desde 2002. Y desde diciembre de 2015, los asalariados registrados perdieron el 16,3% de sus ingresos.

Caída consolidada

Con estos datos, la jubilación mínima pasará de los actuales $9.309 a $10.410 en marzo y a $11.534 en junio. La AUH, actualmente en $1.825, subirá en marzo a $2.040 y en junio, a $2.260. Estos aumentos terminarán de consolidar el retroceso del poder adquisitivo de los 17,8 millones de beneficiarios de la seguridad social. Con el ajuste de junio, los haberes comenzarían un paulatino proceso de recuperación que, de no mediar una corrida que dispare la inflación, se sostendría durante el segundo semestre. Pero ese rebote de la segunda parte del año no alcanzará a recuperar las caídas interanuales del primer semestre ni el derrumbe de 2018.

Uun informe del Iaraf, que evalúa dos escenarios posibles según cómo evolucionen el Ripte en el primer semestre y toma el 29% de inflación proyectado por los analistas de la city que consulta el Banco Central, señala que en cualquier caso el haber real acumulará una caída contra 2018: en la versión "optimista" el retroceso acumulado sería del 1,6%; y en la "moderada", del 2,3%. Respecto de 2017, se consolidaría un derrumbe acumulado del 8,2% (versión optimista) o del 8,8% (versión moderada).

"Durante los primeros dos trimestres de 2019 el haber acumulado se ubicaría por debajo de igual período de 2018 y comenzaría a recuperarse en los últimos dos trimestres. No obstante, no resultaría suficiente para compensar la pérdida real de los haberes en los primeros dos trimestres", explica el Iaraf.

Una proyección con supuestos muy optimistas de Econométrica estima un avance real de las jubilaciones de casi 10% interanual en diciembre, lo que implicaría recuperar apenas el 60% de lo perdido en 2018. En ese caso, contra diciembre de 2017 se acumularía una caída del 4,7%.