La decisión del presidente Mauricio Macri de realizar una cadena nacional para hacer un balance de gestión mostró muchas imprecisiones y afirmaciones engañosas, especialmente en materia económica. BAE Negocios analizó los tres principales temas de gestión económica, que fueron el talón de Aquiles de la administración de Cambiemos.

A pesar de que el propio Macri había dicho que la inflación iba a ser el tema más fácil de resolver y que quería que lo juzgaran por su desempeño en reducir la pobreza, esos dos ítems fueron los de peor desempeño, junto con la deuda, a pesar de que el Presidente afirmó que tomó préstamos para cubrir el rojo de a administración anterior.

Deuda


El presidente dijo que dos de cada tres dólares de la deuda tomada por su gobierno fueron para pagar vencimientos de la gestión anterior y habló de la trazabilidad de los desembolsos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Señaló que el 95 por ciento del préstamo del FMI lo uso para pagar otros vencimientos en dólares, y una parte está todavía en el Banco Central.


Esta afirmación ya la habían hecho el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, pero el Gobierno nunca mostró las pruebas que confirman la trazabilidad de los recursos del FMI.


De hecho, los desembolsos del FMI ascendieron durante la gestión de Macri a 44.000 millones de dólares y la fuga de divisas rondó los 36.000 millones en similar lapso. La Formación de Activos Externos del Sector Privado no Financiero ascendió a unos 85.000 millones de dólares durante el gobierno de Macri.


Durante su discurso, Macri evitó referirse que su Presidencia terminó en un default de la deuda con privados, y no sólo en dólares sino también en moneda local. Reperfiló deuda y tomó todos los excedentes de los organismos públicos, entre estos del Fondo de Garantía  de Sustentabilidad (FGS), para evitar caer en una cesación de pagos más amplia.


El ratio deuda PBI, que se ubicó por debajo del 50% al finalizar el 2015, hoy sube a casi 90%. Y los vencimientos de 2020 ascienden nada menos que a casi 64.000 millones de dólares. Y es precisamente el problema de la deuda soberana en dólares el mayor desafío de la próxima gestión. 


Macri deja el gobierno en default y traslada a Alberto Fernández un problema de gran magnitud para la próxima gestión. 

 

Inflación


Durante su discurso, el presidente dijo que no se va satisfecho con los resultados de su mandato en inflación. 


Durante la campaña, antes de haber sido presidente, dijo que la inflación era algo muy sencillo de resolver. Y que esta demostraba la incapacidad de los gobiernos. De acuerdo con datos oficiales y proyecciones privadas, la inflación cerrará este año en torno de 55% y será el registro más alto desde 1991, tras la salida de la híper. En 2018, la inflación también había sido la más alta desde ese año. 


La gestión de Macri cerrará con una inflación acumulada cercana al 300% y una pérdida del poder adquisitivo que promedia el 25% para los asalariados. Los trabajadores perdieron un cuarto de sus ingresos, en términos reales.


Pobreza


El presidente dijo que tampoco estaba conforme con la pobreza. Durante el primer tramo de su gestión había dicho que quería ser evaluado bajo este indicador. Los resultados fueron los peores desde el 2001.


De acuerdo con datos difundidos  por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la pobreza ascendió a casi 41% al tercer trimestre de 2019. 


El Gobierno de Macri se despide con más de 18 millones de argentinos que no logran satisfacer sus necesidades básicas. De acuerdo a la serie de la UCA, la pobreza pasó del 30% en 2015 al 40,8% actual. Esto equivale a que en sus cuatro años de mandato casi 5 millones de personas pasaron a ser pobres. Además, casi 2 millones cayeron en la indigencia en el mismo lapso. La pobreza en la niñez supera el 50%.