De la mano del maíz y en parte a la soja, el campo liquidó divisas el mes pasado un 26% más que lo visto en abril. Los u$s2.400 millones que llegaron al Central está lejos de los u$s3.000 millones que estimó Hacienda en su momento.

De esta forma se entiende que los números a la fecha se "encuentran dentro de un marco normal", afirmó a Télam el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras.

"Mayo fue un mes muy activo en lo que respecta a la exportación de maíz empujadas por los buenos precios y una fuerte demanda internacional, por lo que se puede decir que el cereal traccionó las ventas durante este mes", indicó Idígoras.

En ese sentido los datos de la Secretaría de Agroindustria, publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), muestran que para el período marzo y mayo hubo compromisos de embarque por 9,2 millones de maíz, un 19% del total producido previsto para la campaña.

El mercado de soja no mostró un volumen de negocios tan intenso como el del maíz en la semana que pasó, dijo la BCR. Esto puede explicarse en parte por la posición más holgada que tienen los exportadores de la oleaginosa en cuanto a adquisición de mercadería, y por el menor ritmo relativo de embarques en el próximo mes.

Para Idígoras, "los precios de la soja levantaron en los últimos días, lo que motivó que los productores nos vendan la mercadería". "Si los precios se estabilizan, la soja va a traccionar las ventas de junio", sostuvo.

Junio es muy importante dado que el productor debe cancelar a fin de mes los gastos de tarjeta. Sin financiamiento bancario, deberá recurrir como el año pasado a sus granos.

Es por eso que mirará los valores más que nunca. El viernes los precios en Rosario retrocedieron de la mano de Chicago, donde luego de cuatro subas consecutivas terminó a la baja luego que Donald Trump anunciara la imposición de tarifas a México, país que constituye el segundo mayor comprador de la oleaginosa estadounidense, superado sólo por China.