Las complicaciones en la industria sumaron nuevos ítems que surgieron en la recorrida que la UIA realiza por estas horas entre sus asociados territoriales. La elevada litigiosidad y el impacto de las importaciones en los sectores fabriles de mano de obra intensiva fueron eje central del escenario que los empresarios santafesinos le detallaron al presidente de la entidad fabril, Miguel Acevedo.

En el caso de los juicios laborales, se conoció que las pequeñas industrias fueron las más perjudicadas por la ejecución de demandas en los últimos diez años. Por eso, desde Fisfe reclamaron que la Legislatura provincial adhiera a la nueva ley de ART sancionada el año pasado por el Congreso nacional.

Acevedo, acompañado por el vicepresidente David Uriburu, y por el director ejecutivo, Diego Coatz, escucharon el estado de situación que graficó el Comité Ejecutivo de Fisfe, presidido por su presidente, Guillermo Moretti. Los industriales realizaron un balance de 2017 y analizaron la situación que atraviesa el sector productivo de la región.

La UIA destacó que las pequeñas industrias fueron más perjudicadas por la alta litigiosidad

"En el encuentro se abordaron, entre otros temas, el impacto de las importaciones en los diferentes sectores industriales, la necesidad de que la provincia adhiera a la ley de ART y se conformen las Comisiones Médicas, la preocupación por el cese de herramientas crediticias como la Línea de Financiamiento para la Producción y la Inclusión Financiera (ex LCIP) -que se traduciría en el incremento del costo financiero para las PyMEs- y los niveles de litigiosidad laboral", destacó la UIA en un comunicado de prensa.

Tal como adelantó BAE Negocios, la UIA inició la semana pasada un raid de consultas con territorios y sectores para argumentar lo que intentó con números fríos mostrarle al Gobierno. Sucede que las estadísticas mostraron al sector en crecimiento durante el año pasado, pero lejos de revertir la crisis en donde se hundió en 2016.

La primera ronda fue con los industriales bonaerenses de UIPBA y ADIBA, y hoy será turno de los cordobeses de la UIC. Con todos los casos particulares y generales, los jefes de la UIA buscarán una cumbre con el Gobierno para intentar convencerlos de la continuidad de la crisis, aunque los números beneficiaron a algunos sectores que llevaron a la actividad industrial a mostrar números positivos.

Los conflictos de las importaciones y la falta de financiación volvieron a la escena del conflicto. Pero un informe de la central fabril demostró el daño que causó la denominada "industria del juicio", en donde las pymes fueron las más perjudicadas.

"En los últimos 6 años, crecieron un 150% las demandas de los trabajadores de pequeñas empresas contra las ART, mientras que en las medianas y mayores aumentó 86%. Esto se da en un contexto de disminución de la siniestralidad laboral", señaló un informe que agregó que "la tasa de judicialización de las pequeñas empresas es 18% mayor al resto de las firmas".

Según el análisis, "por cada 10 mil trabajadores cubiertos en el segmento de las pequeñas empresas se originan 156 demandas al año, mientras que en el resto 132". "Entre 2010 y 2017 se iniciaron 623.235 juicios por accidentes de trabajo y el stock de causas sin resolver es de 366.707. El 60% del total de las causas pendientes equivalen a un pasivo de casi 5.000 millones de dólares", alertó la entidad central.

Las provincias más perjudicadas por la activación de juicios laborales fueron Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, que concentraron de 40% del total de las demandas. "Las actividades con mayor volumen absoluto de juicios iniciados son Manufacturas (182.383) y Servicios Sociales (135.066). Estas dos constituyen el 50% del total de causas iniciadas desde el 2010 a la fecha", detalló.