Aunque nunca es bueno cantar victoria antes de tiempo, todo parece indicar que el Banco Central ya pasó lo peor en su batalla para defender al peso. Esa es la sensación que la transmitía Federico Sturzenegger y su equipo desde arriba del escenario sino también los banqueros y economistas que ayer colmaron el Salón Bosch del edificio de Reconquista 266.

La presentación del Informe de Estabilidad Financiera fue la excusa perfecta para conocer de boca del propio presidente del BCRA, cómo vivieron desde adentro esta corrida cambiara. Aunque por cuestiones de comunicación y para quitarle dramatismo Sturzenegger se niegue a tildar de corrida cambiaria a lo que se vivió en la city en los últimos días y se apoye en que no hubo fuga de depósitos durante estas semanas y en los niveles de solvencia de los bancos, lo cierto es que ese dato lo que revela es que no hubo corrida bancaria. Y es cierto, no hubo corrida bancaria ni financiera y lejos está de eso. “No es una corrida, es muy importante que seamos claros sobre eso, hemos tenido, llamemoslo ‘una turbulencia’, una ‘volatilidad sobre el mercado cambiario’, eso sí”, dijo el titular del BCRA.

Pero la presión sobre el peso es indudable, se devaluó casi 20% en tres semanas y la ola de ventas fue mucho mayor a la que sufrieron otras monedas emergentes. El Banco Central no sólo gastó u$s9.000 millones para contenerla, sino que tuvo que llevar la tasa al 40%, redujo un tercio el límite de tenencia de dólares de los bancos y la situación derivó en que el Gobierno tenga que recurrir al FMI para poder calmar a los mercados. Son datos concretos que muestran que lo que hubo fue una corrida contra el peso, llamemosla ‘una corrida a favor del dólar’, pero que fue una corrida cambiaria no hay dudas.

Entre los más de 150 personas que abarrotaron el Salón Bosch en las primeras filas estaban los economistas Miguel Bein, Jorge Vasconcelos, Gabriel Rubinstein y entre los banqueros dijeron presente Claudio Cesario, de ABA; Javier Bolzico, de Adeba; el ex ABA, Mario Vicens; Gabriel Martino, del HSBC y Norberto Mathys y Juan Nápoli, del Banco de Valores.

Otro dato que dejó el discurso Sturzenegger es la batalla que se viene: contra la inflación núcleo. “Tenemos que trabajar sobre la inflación núcleo, que es lo que nos preocupa en este momento porque se ha mantenido en un nivel más alto”. El jefe del Central reconoció que “la inflación de mayo va a venir bastante por debajo de la de abril, pero con mucha ayuda de los regulados”.