El secretario de Industria, Martín Etchegoyen, afirmó que la mayoría de los sectores fabriles muestran una recuperación, impulsados esencialmente por las políticas macroeconómicas que se pusieron en marcha en diciembre de 2015.

El funcionario dialogó con Télam durante una visita que realizó a la planta donde se fabrican maquinarias agrícolas de la marca Apache, en la localidad de Las Parejas, en la provincia de Santa Fe, en coincidencia con la celebración de los primeros 60 años de la empresa.

En ese marco, Etchegoyen resaltó ayer que el sector de las maquinarias agrícolas fue el "primero en responder a las políticas de reactivación" y enfatizó que en el país "nunca se vendieron tantos camiones como en 2017". "Los datos del Estimador Mensual Industrial que difundió el Indec el jueves, que mostraron un crecimiento interanual de 4,6%, son algo muy bueno, porque reflejan que la macroeconomía está generando condiciones para la reactivación en niveles sustentables", señaló el funcionario.

"Los datos del EMI son muy buenos. Hasta el sector textil se recupera, y los resultados no fueron mejores porque los alimentos se ubicaron 1,1% abajo y aunque esta cifra no parezca importante, debemos tener en cuenta que alimentos tienen un impacto de entre 17 a 18% en la ponderación de los datos generales de la actividad y por eso es un porcentaje con peso en el promedio", reseñó Etchegoyen.

"Casi todos los sectores (de los 15 que releva el EMI) se recuperan. El sector de la maquinaria agrícola fue el primero en responder. La producción de autos estuvo 25% arriba en octubre y nunca se vendieron tantos camiones como en 2017", expuso Etchegoyen. El funcionario también refirió que en la negociación que está en marcha entre la Unión Europea y el Mercosur, se establecerán acuerdos de desgravaciones progresivas de aranceles y esto será un proceso que se extenderá al menos por un espacio de entre 10 y 15 años.

"En el sector agropecuario se recuperó la competitividad muy rápidamente porque se liberaron las restricciones al comercio exterior y se eliminaron o redujeron retenciones", dijo. Esto último explica que el sector productor de maquinaria agrícola haya sido el que más ágilmente respondió a los incentivos de la política económica para la reactivación de los sistemas productivos.

No obstante, admitió que "en la industria aún tenemos mucho por hacer". Por su parte, Carlos Castellani, titular de Apache, dijo que "hay que apostar al crecimiento de los sectores más competitivos, pero para esto tiene que estar bajando la inflación y las tasas deben estar en un dígito". Apache, con sede en Las Parejas, Santa Fe, produce sembradoras, cosechadoras y tractores. Etchegoyen, tras las palabras de Castellani, dijo que el sistema productivo tiene "problemas macro y microeconómicos" y que a partir de ese diagnóstico, "el Estado debe resolver los problemas macroeconómicos y el empresario debe buscar su propia competitividad en lo micro".

El funcionario admitió que parte de la falta de competitividad de la economía argentina tiene una estrecha relación con "la tasa de retorno o ganancia de las empresas", a las que calificó una de las "más altas del mundo". Consideró que desde el Estado, "con cuidado, se debe alentar un aumento de la competencia interna e inclusive de la externa". "En la industria de la maquinaria agrícola somos el país que más fábricas tenemos, inclusive superando a Italia y Brasil", contrastó.

"El mundo va hacia esquemas (económicamente) más abiertos, sin ser ingenuos", destacó Etchegoyen. En la búsqueda de competitividad para la economía argentina, Etchegoyen dijo que "se avanzará hacia un mejor financiamiento para bienes nacionales y mayor apoyo para que las fábricas nacionales alcancen la categoría de industrias de clase mundial".

"Una industria que mejora procesos, con tecnología y competitividad, tracciona a otros sectores y hay que preparar a la gente para alcanzar mayor participación y crecimiento en el sector de servicios", porque serán más necesarios en una economía más competitiva, detalló. Anticipó que la industria automotriz dará "nuevas y buenas noticias" en diciembre y recordó que las inversiones ya comprometidas en el desarrollo de energías renovables rondan los US$ 15.000 millones.

Reconoció que en la primera etapa del plan Renovar, la integración de partes nacionales fue de 12% y que ese porcentaje se elevó hasta 30% en la segunda etapa, cuya adjudicación se concretó a mediados de la actual semana. Proyecto que para el año 2023, la participación de la industria argentina será del 50% en la integración de las plantas generadoras de energías renovables.

"La política está para generar condiciones para que las empresas inviertan y ofrezcan buena calidad", concluyó Etchegoyen.