El Gobierno logró seducir a los inversores con el lanzamiento de un bono en pesos a un año con cláusula gatillo, que paga un mínimo de 22,5% ó 3,75 puntos por arriba de la inflación, en caso de que la suba de precios termine siendo mayor a la tasa fijada. Mediante la licitación cuyos resultados fueron dados a conocer ayer por el ministerio de Finanzas, el Ejecutivo consiguió $70.481 millones con este título orientado a las aseguradoras, equivalentes a unos u$s3.500 millones, y otros u$s1.000 millones con Letras en dólares a 196 y 364 días, lo que totaliza unos u$s4.500 millones, en un momento de alta volatilidad.

El título a un año se orientó a aseguradoras y ofrece una tasa mínima de 22,5%

Por el bono, el Gobierno recibió ofertas por $74.189 millones, lo que le permitió obtener un precio de corte de $1.000 por cada $1.000 nominales. En tanto, por las Letes se recibieron órdenes por u$s778 millones para la más corta y u$s526 millones para la más larga, a una tasa de 2,8% y 3,1%, respectivamente, por un total de u$s1.304 millones.

Los analistas consultados por BAE Negocios destacaron el volumen ofrecido en el caso del bono a pesar de la turbulencia de la última semana proveniente desde Wall Street, que contrasta con un interés en retroceso por las Letras, producto de la suba en la tasa de los títulos del Tesoro estadounidense. Para los expertos, esto implica que los inversores siguen apostando al peso mediante el "carry trade" y proyectan que el dólar no se moverá más que la inflación.

Es que en la licitación de las Letes, la sobresuscripción solía llegar hasta más de tres veces, pero en esta ocasión fue de apenas 1,3 veces.

"Las Letras están pagando apenas por arriba de los bonos de EE.UU., por lo que no extraña que en la próxima licitación el mercado pida más", evaluó Ezequiel Zambaglione, jefe de Research de Max Valores.

Por su parte, el economista Christian Buteler consideró que al coincidir la licitación de las Letes con el bono, parte de los fondos se volcaron a este atractivo título en pesos con cláusula gatillo, lo que finalmente repercutió en la oferta final por las Letras en dólares.

"No ven al dólar ganándole a la inflación en parte porque cuando sube, también sube la inflación", añadió Buteler.

Es decir, el resultado muestra que el mercado apuesta a que el dólar no le ganará al piso del 22,5% que asegura el bono.

En ese sentido, Zambaglione planteó que si se cumplen las expectativas de inflación del mercado para este año del 19,5%, se disparará la cláusula gatillo del nuevo bono y los inversores tendrán una tasa del 25, ya que el coeficiente CER en ese lapso daría 20,4%, a los que se le sumarán 3,75 puntos porcentuales más. "Nos sorprendió el volumen", reconoció, aunque el precio estuvo en línea con lo que esperaban, cerca del Boncer 2021, otro bono emitido por Luis Caputo indexado por el mismo índice.

Buteler recordó que por el plazo del bono, está claro que fue diseñado para las aseguradoras, a las que el Gobierno les prohibió en diciembre comprar Lebac, lo que influyó en el éxito de la licitación.

"Con este título tienen un seguro de que tendrán rentabilidad positiva, algo que no sucede con las letras del BCRA", concluyó.