La nueva ronda de negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), en Asunción, podrían no arrojar resultados importantes luego de que el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmara ayer que su país mantendrá las "líneas rojas" en la carne y otros productos agrícolas.

Mientras las delegaciones de los dos bloques empezaron un período de conversaciones que se extenderá hasta el viernes 2 de marzo, Macron lanzó una fuerte señal desde París, tras una reunión con el sector de los agricultores. "El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur sería bueno para la economía de su país", pero reiteró que "vamos a mantener las líneas rojas en la negociación, sobre todo para proteger al sector agroalimentario".

Negociadores del Mercosur señalaron ayer a BAE Negocios que "las declaraciones de Macron cayeron como una bomba" y "si prima la postura del ala más proteccionista de la UE esta ronda no va a llegar a un acuerdo político". El bloque europeo no llegó a formalizar la suba de la cuota para la carne de 70 a 99 mil toneladas.

Las negociaciones ente los representantes comenzaron en la capital de Paraguay con la esperanza de, finalmente, concluir en un acuerdo de consensos básicos que se aspira a comunicar el 2 de marzo. Pero la señal francesa deprimió los ánimos en la tarde de Asunción. "La jefa negociadora de la UE para el Mercosur, Sandra Gallina, vino con el mayor optimismo, pero Francia es la piedra en el zapato. Y lamentablemente, si no se aclara y mejora el capítulo agrícola, no avanza nada", apuntó una fuente brasileña.

En un largo discurso de casi una hora ante cientos de agricultores en el Palacio del Elíseo, Macron aseguró que las condiciones que pone Francia "no se han movido" y "se han respetado", hasta el punto de que fueron las que motivaron que no se cerrara un compromiso en diciembre. Fueron las mismas "líneas rojas" que escuchó el presidente Mauricio Macri, luego de participar del Foro de Davos y visitar el Elíseo.

El jefe del Estado francés hizo notar que si se cerrara un compromiso no entraría en vigor hasta 2024, cuando finalice el próximo mandato de la Comisión Europea.

Además, recordó sus "líneas rojas", empezando por señalar que la entrada de productos sudamericanos sin aranceles no podrá suponer "ninguna reducción de nuestros estándares de calidad medioambientales, sociales ni sanitarios", lo que significa que los países de Mercosur tendrán que respetarlos para exportar a la UE.

A ese respecto, insistió en que "no habrá nunca carne con hormonas en Francia", e hizo notar que si actualmente se detecta no es por culpa de Mercosur, sino porque hay fraudes. Mientras tanto, hoy se espera el inicio de las conversaciones en varios sectores industriales, como el automotriz.