El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó a su colega argentino Mauricio Macri como "el señor destructor de la Argentina". Lo hizo durante una rueda de prensa en la que, además, tildó al presidente de Chile, Sebastián Piñera, como "el pichón de Pinochet".

Maduro se refirió de ese modo a Macri y Piñera en un tramo de la rueda de prensa en el que defendió la supuesta legitimidad de los comicios en que fue reelecto, en mayo de 2018, según reprodujo la televisora venezolana Telesur.

El jefe del Estado venezolano exhibió un gráfico para demostrar que Macri, Piñera, así como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ex mandatario colombiano Juan Manuel Santos, fueron elegidos con menores porcentajes de votos que él.

El mandatario caribeño asumirá hoy un nuevo mandato que no es reconocido por la oposición venezolana ni por buena parte de la comunidad internacional por haberse consagrado en comicios en los que no participó la mayoría de la oposición ni se permitió la actuación de observadores independientes.

El mandatario jurará ante el Tribunal Supremo de Justicia y no ante la Asamblea Nacional, como lo establece la Constitución, pues el parlamento, con mayoría opositora, desconoce el proceso electoral.

Solo cuatro jefes de Estado confirmaron que asistirán a la ceremonia: los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Cuba, Miguel Díaz Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén y Osetia del Sur, Anatoli Bibílov. (ver más información en página 4)

En la rueda de prensa, Maduro advirtió además que "está en marcha" un presunto golpe de estado ordenado desde Estados Unidos y del Grupo de Lima contra su gobierno.

"Está en marcha un golpe de estado ordenado desde Washington, desde el Cartel de Lima contra el gobierno legítimo y constitucional que presido", sostuvo.

Advirtió que frente a las pretensiones violentas el "pueblo sabrá responder hoy, mañana o cuando se pretenda y la revolución bolivariana se ha venido preparando para enfrentar y derrotar cualquier quinta columna que pretenda violentar la vida en Venezuela". El pasado 4 de enero los miembros del Grupo de Lima, con excepción de México, firmaron una declaración que insta al presidente venezolano a no asumir un nuevo mandato.