La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, consideró ayer que la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur puede solucionar sus diferencias "pero no puedo darles fecha precisa".

En declaraciones formuladas en Sofía, la capital de Bulgaria, Malmstrom subrayó que las perspectivas de las elecciones brasileñas incrementan la presión para arribar a un consenso, aunque consideró que la posibilidad de un acuerdo "está muy cercana".

Las negociaciones entre la UE y el Mercosur para finalizar un acuerdo de libre comercio, que se reanudaron la semana pasada en la capital paraguaya, Asunción, continúan hasta este viernes, aunque encontraron una fuerte resistencia especialmente en el sector industrial y agropecuario del bloque sudamericano.

"Estamos identificando las dificultades que restan, hicimos gigantescos avances. Estamos discutiendo todavía asuntos sobre las importaciones de vehículos, que tienen mucha importancia para la Unión Europea", agregó. Según una fuente europea, Brasil aceptaría acordar una reducción significativa de los derechos aduaneros para los vehículos europeos, a condición de que incluyan una parte significativa de las piezas fabricadas en el Mercosur. Pero esto no es aceptable para los europeos, según las mismas fuentes consultadas.

"Y como siempre en las negociaciones comerciales, hay asuntos agrícolas por resolver", dijo la comisaria europea de Comercio.

"Estamos muy cerca de un acuerdo", afirmó la comisaria sueca, interrogada sobre el estado de las negociaciones en una conferencia con ciudadanos búlgaros en Sofía.

Entre los países de la UE, Francia e Irlanda son los que están más preocupados por las potenciales repercusiones negativas de este acuerdo para el sector agrícola, en especial a causa de la importación de carne bovina proveniente del Mercosur.

Desde la semana pasada y hasta este viernes, los negociadores del Mercosur y de la Unión Europea (UE) están reunidos en Asunción en busca de acercar posiciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio.