El dólar se ubicó hacia al final de la semana en  $66,23/66,43, registrando una suba de 57 centavos respecto a la semana anterior y una suba más leve a la registrada en la semana anterior. El dólar implícito entre la compra y venta de bonos continuó avanzando con fuerza y se ubicó en $112, llevando a que la brecha subiera a 69%. La continuidad en la demanda en el dólar no oficial pareciera que llevó a la implementación de una nueva medida, la cual contempla limitar la tenencia de disponibilidades en dólares al 25% del patrimonio para los fondos abiertos con cuotas denominadas en pesos.

La inflación mayorista se mantuvo en niveles bajos y se ubicó en marzo en 1,0% (51,8% i.a.). A diferencia de la inflación minorista, este índice mostró una leve desaceleración respecto al mes anterior. Dentro del total, se destacó la suba en los bienes importados (1,4%) por sobre los bienes nacionales (0,9%). Por otro lado, el ICC (índice de costo en la construcción) se ubicó en 1,4%( 58,3%). Esta suba fue impulsada principalmente por los costos dentro de la mano de obra, tal que subieron 1,6%. Los costos dentro del rubro materiales y gastos generales subieron 1,2% y 0,8%, respectivamente.

La balanza comercial en el mes de marzo mostró como saldo un superávit de USD 1.145mn, un resultado similar al registrado durante feb-19 y mar-20. Sin embargo si consideramos el intercambio comercial (importaciones + exportaciones), el mismo mostró una caída de 17,6%. Las importaciones continuaron mostrando caídas en torno a 20%, en línea con una economía estancada. Las exportaciones aceleraron la caída registrada en los meses anteriores y cayeron 15,9%, mostrando bajas en todos los sectores. Por otro lado, se destacó el intercambio registrado con los principales socios comerciales, tal que tanto las exportaciones hacia China, Brasil como Estados Unidos, cayeron respecto al año anterior. Los efectos de la pandemia parecen comenzar a reflejarse en las cuentas del sector externo, mostrando principalmente las dificultades del intercambio con otros países en medio de este contexto.

Las ventas en supermercados a precios corrientes subieron 62,8% i.a. mientras que a precios constantes mostraron un alza de 5,3% durante febrero. En lo que respecta a los centros mayoristas la suba fue de 72,1% (precios corrientes), mientras que tomando en cuenta los precios constantes la suba fue de 11,4%. Los resultados en el segundo mes del año mostraron un cambio de tendencia respecto a los meses anteriores. Sin embargo, la atención se mantiene en el resultado del próximo mes, tal que probablemente se verá reflejado en parte los efectos de la cuarentena.