Mientras la tasa de referencia del Banco Central bajaba por primera vez desde noviembre de 2016, el rendimiento de los bonos a 10 años del Tesoro de los Estados Unidos alcanzó su máximo desde marzo del año pasado, hasta los 2,55%. Para algunos analistas esto demuestra, primero, la conveniencia de haber salido al mercado temprano la semana pasada para emitir el 75% de la deuda pautada en el mercado internacional para este año y marca la diferencia en la tendencia de política monetaria de ambos países, mientras en Estados Unidos se prioriza el combate a la inflación con una tasa de crecimiento de la economía fuerte mientras el Banco Central argentino comenzó a ceder su dureza monetaria para dar aire a la recuperación económica.

Para Amílcar Collante, economista del Centro de Estudios Económicos del Sur, "la tasa a 10 años es una referencia para un país como Argentina que necesita dólares del mercado financiero. Un movimiento de más de 2% como este es un número importante. Uno espera que en los países emergentes se mueva el tipo de cambio".

El riesgo país argentino se elevó 12 pb en la primera semana del año, a contramano de la región

Según Luis Palma Cané, de la consultora Fimades, "los ciclos monetarios en Estados Unidos y en Argentina ahora son distintos. Mientras allá se prioriza el combate contra la inflación en un contexto de crecimiento económico robusto con una política monetaria más dura, acá el cambio de las metas de inflación deja ver que la prioridad pasó a ser sostener el avance de la actividad económica a costa de una desinflación más lenta".

De acuerdo a analistas, la Fed tomará este año un sendero de endurecimiento de su política monetaria que llevará a la tasa de 1,50% a 2,55%, según estimó Palma Cané. "Estamos en otra sintonía nosotros, al mercado cambiario y a los títulos públicos algo le tiene que pegar este movimiento de rendimientos en Estados Unidos", anticipó Collante. El último pico de los rendimientos de estos títulos fue alcanzado en marzo del año pasado, cuando llegó a los 2,58%.

La escalada de la tasa que pagan los bonos norteamericanos a 10 años muestra, coinciden los analistas, que "fue un buen timing" del Ministerio de Finanzas para lanzar al mercado los tres bonos por 9.000 millones de dólares, con el que el Gobierno cubrió el 75% de las necesidades financieras en el exterior. El programa financiero implica una toma de deuda de 30.000 millones de dólares, de los que restarían buscar en el mercado internacional unos 3.000 millones. El resto sería financiado, en moneda local o extranjera, en el mercado local.

El riesgo país argentino, a diferencia de los países de la región, registró una suba de 12 puntos. Por el contrario el indicador de Brasil cayó 20 puntos, el de Uruguay 12 y los de Perú y Colombia 11 cada uno. Según arriesgó el economista Federico Furiase en Twitter, "la baja de tasa y la suba del dólar pueden complicar la capacidad de repago de la deuda en dólares del Tesoro y el mercado te pasa factura en el EMBI+", explicó. La apreciación del dólar hará que se necesiten más pesos para cubrir los intereses de deuda a pagar, que este año alcanzarán los 14.000 millones de dólares.