Los puestos de trabajo formales llegaron en agosto a 12,2 millones, lo que representó un incremento de 24.200 empleos nuevos en blanco en el mes, 225.900 en un año, lo que implica un alza de 1,9% en relación al mismo mes de 2016. De acuerdo a datos presentados ayer por el ministerio de Trabajo, el rubro más dinámico dentro del sector privado fue el de los monotributistas, a donde se incorporaron 77.700 personas, con un aumento del 5,3% anual.

Según las cifras difundidas por la cartera de Jorge Triaca, la segunda modalidad que más aportó a la creación de empleo registrado fue el asalariado con 64.200 puestos, un 1% más alto respecto a agosto de 2016, aunque sigue por debajo del pico alcanzado en 2015. En tanto, los trabajadores de casas particulares crecieron en 9.100 o 2%, mientras que los autó- nomos cayeron en 18,3 mil ó 4,4%.

De esta manera, el empleo formal del sector privado finalizó con un alza de 1,6%, al sumar 132.700 personas en términos interanuales. Por su parte, el sector público incorporó 35.900 trabajadores, un 1,2% más, y los monotributistas sociales a 57.300 personas, una cifra 15,8% mayor que en el mismo período del año pasado.

En Trabajo señalaron que “queremos que aumenten más los asalariados registrados” y se mostraron preocupados no tanto por el incremento de los monotributistas sino más bien porque los asalariados vienen creciendo a una tasa menor “desde 2011”.

Es que desde es año, la creación de empleo viene motorizada por el monotributo por “cuestiones estructurales”, explicaron en la cartera, aunque aclararon que “recién ahora está ganando el empleo asalariado de tiempo indeterminado”. De ahí el inminente anuncio de un blanqueo laboral por parte del Ejecutivo.

La cantidad de trabajadores asalariados registrados cerró agosto en 6,210 millones, de los que 446.300 pertenecen al sector de la construcción.

El rubro fue el que por lejos más aportó a la creación de empleo en blanco en el octavo mes del año bajo esta modalidad. Es que de los 64.200 nuevos puestos, 40.700 provinieron de la construcción, producto de la reactivación de la obra pública y la mayor actividad inmobiliaria impulsada por los créditos hipotecarios. Esto implicó un aumento del 10% en relación a agosto de 2016, la mayor suba de todos los sectores relevados por el ministerio.

En segundo lugar se ubicó el comercio con 12.200 nuevos empleos (sumó 1,1%), seguida de las actividades inmobiliarias con 10.400 puestos más (+1,3%).

Por el contrario, el sector que más empleo destruyó en términos absolutos fue la industria manufacturera, donde se perdieron más de 28.000 puestos (-2,4%). También hubo una baja importante de 3.400 puestos (-4,1%) en el sector de minas y canteras que incluye a la actividad petrolera, y en la agricultura, ganadería y silvicultura, donde hubo 1.600 bajas (-0,5%). Por último, el empleo en la intermediación financiera y el transporte, almacenamiento y comunicaciones casi no registró variaciones.

  • Catamarca y Santiago del Estero, con las mayores subas

En términos relativos, el empleo asalariado formal registró en agosto su mayor incremento en Catamarca, donde avanzó 7,2%, y siguió en Santiago del Estero, con un 5,8% de crecimiento interanual. En Chaco creció 4,1%,

En Jujuy 3,7% y en Corrientes, 2,3%. Las bajas se registraron en la Patagonia, ante las difi cultades que atraviesa el sector hidrocarburífero: en Tierra del Fuego cayó 2,3%, en Neuquén 1,8% (se destruyeron 2.000 puestos), en Santa Cruz 1,5%, en Río Negro 1,1% y en La Pampa 0,2%.

En términos absolutos, los grandes centros urbanos concentraron los mayores avances en materia de empleo asalariado registrado.

En la Ciudad de Buenos Aires creció en 16,8 mil (+1,1%), en la provincia de Buenos Aires hubo 15,9 mil empleos más (+0,8%), en Córdoba 9 mil (+1,8%) y en Santa Fe 6,5 mil más (alza del 1,3%).

También Mendoza hizo su aporte con 2,3 mil nuevos puestos, lo que implicó un incremento del 1% para esa provincia, medido en términos interanuales.