Las fuerzas políticas de la oposición consiguieron instalar en el Congreso el debate sobre el costo social de la crisis económica: la dificultad de acceso a los alimentos de gran parte de la población que confirmó ayer el Indec con otro récord de inflación. Con las organizaciones sociales en la calle esperando el desenlace, los diputados nacionales tuvieron tiempo para debatir, pero también para tomarse fotografías, sonriendo, en una sesión en la cual no había nada para celebrar.