Entre ayer y mañana, se desarrolla en Buenos Aires la IV Ronda para la Ampliación y Negociación del Acuerdo de Complementación Económica Nº 6 (ACE 6) entre la Argentina y México, con el objetivo de cerrar un tratado de mayor liberalización del comercio bilateral durante este año.

Luego de la visita del secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, una delegación de funcionarios de la administración de Enrique Peña Nieto arribó al país para avanzar en una ampliación importante del ACE 6. Fuentes del Ejecutivo señalaron a BAE Negocios que "la intención es firmarlo lo más rápido que se pueda, porque están dadas las condiciones, pero a los mexicanos se les complica antes de que resuelvan el futuro del NAFTA".

De acuerdo con las fuentes, ya se fijaron canastas de productos de arancel cero en forma inmediata, y de hasta 10 años de plazo. En la escala de relevancia, es una de las apuestas más importantes del Gobierno en materia de política comercial, máxime si se tiene en cuenta que no será fácil ni veloz un acuerdo comercial con la Unión Europea.

El propósito es ampliar los bienes transables, en especial alimentos

De acuerdo con el consenso logrado hasta el momento, el esquema está planteado en canastas de productos de desgravación inmediata, y a 2 años, 5 años y 10 años. Durante la ronda actual, se reunirán los equipos técnicos de las trece disciplinas en negociación: acceso a mercados; reglas de origen; obstáculos técnicos al comercio; medidas sanitarias y fitosanitarias; salvaguardias; servicios; contratación pública; propiedad intelectual; inversiones; política de competencia; facilitación del comercio; mejora regulatoria; y aspectos institucionales y solución de diferencias.

En la canasta de ingresos inmediatos, dada la importancia sectorial, están los alimentos y la agroindustria, que son los primeros capítulos del nomenclador. México recibió la nómina de productos que pretende colocar la Argentina por primera vez o bien, en mayores volúmenes. Este proceso del ACE 6 nada tiene que ver con la posibilidad de que México impulse rápidamente compras a la Argentina, por el efecto Trump y la pelea comercial que mantienen.

De esta manera, se procura conferir un nuevo dinamismo a la relación comercial bilateral que, en 2017, alcanzó los u$s2.700 millones, por debajo del potencial que tienen la segunda y tercera economías de América Latina. México está interesado en el arroz, maíz, pollo y arvejas, que serían algunas de las posiciones arancelarias que ingresarían de manera inmediata.

El sector que ya tiene un horizonte claro con México es el automotriz. El acuerdo entró en vigencia el 19 de marzo de 2015 y previó un cupo de comercio de 575 millones de dólares con arancel cero hasta el 18 de marzo de 2016; de u$s592 millones hasta marzo último; de u$s613 millones hasta igual mes de 2018 y de u$s637,5 millones hasta 2019, cuando regiría el libre comercio.