Fernando Álvarez de Celis trabaja con Mauricio Macri desde hace casi diez años. Cuando el presidente llegó al Gobierno porteño conoció a este economista urbano, y cuando llegó a la Presidencia lo llevó a la gestión nacional. Como secretario de Planificación Territorial y Coordinación de la Obra Pública del Ministerio del Interior tiene a su cargo un presupuesto de alrededor de $8.000 millones para la realización de obras en distintos puntos del país, en especial viviendas, centros de salud y de educación. En el marco del debate acerca de los mecanismos para ajustar los gastos, afirma que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la escalada del dólar no impactarán en la definición de nueva infraestructura.

"No hay ninguna obra frenada a partir del FMI", señala a BAE Negocios al finalizar su participación en el encuentro de cooperación entre Corea del Sur y América latina que se extendió hasta el viernes en Seúl.

—¿Se va a resentir la obra pública post acuerdo con el Fondo?
—No hay obras frenadas. Lo que hubo fueron atrasos en el pago mensual. Ahora, con la caja más sólida, se paga. Además están los fondos del banco de desarrollo, de la CAF y de otros organismos internacionales, por lo que el presupuesto para 2019 va a ser igual o mayor al de este año. Todavía no está cerrado.

—¿Van a tratar de sostener la obra pública el próxímo año, que es un año electoral?
—No hacemos obra pública electoral. Siempre nos critican por lo contrario, por hacer obras que no se ven, como los 1.000 millones que destinamos al Riachuelo, que no se observa pero que le cambia la vida a mucha gente. Llevo nueve años con el Presidente, el ritmo siempre fue parejo, sin depender del calendario electoral.