El presidente de FCA Automobile Argentina, Cristiano Rattazzi, admitió que le "preocupa" que haya empresarios que se resisten al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea al sostener que el país no puede "estar afuera del mundo, insertados a un festival de no competitividad entre Argentina y Brasil, como ha sido los últimos cinco años".

El empresario líder de la industria automotriz dijo que con la apertura comercial habrá un crecimiento "enorme" del empleo, a contramano de representantes de otros sectores de la actividad manufacturera, incluso de muchos que comparten el círculo de la poderosa UIA.

Rattazzi habló en exclusiva con BAE Negocios en la Embajada de Italia en la Argentina, en el marco de la presentación que hizo Fiat del Italian Garage, un nombre paraguas que identifica a los modelos de origen europeo que se suman a la oferta de la marca en el mercado argentino como son el Fiat 500X, 500 de origen europeo, el Abarth 595 Turismo y el Fiat Tipo.

”Siempre habrá ganadores y perdedores, lo importante es que el empleo aumente”, Cristiano Rattazzi

–Señaló en su discurso la importancia de la apertura de modelos europeos que arriban a la Argentina, y que tendrá como contraprestación el país podrá importar modelos a Europa ¿Es tan así?
-Eso sería sensacional pero tienen que hacer el acuerdo con Europa. Después tardaremos tres, cuatro o cinco años en implementar todo, pero hay que hacer el acuerdo. No podemos estar afuera del mundo insertados a un festival de no competitividad entre Argentina y Brasil como ha sido los últimos cinco años.

–¿Preocupa que algunos empresarios todavía se resistan al acuerdo de libre comercio?
-Obvio que me preocupa. Son 85 años en que Argentina no se inserta en el mundo. Hay que cambiar ciertas cosas, por eso hay cuestión de filosofía, de mentalidad, de cultura. Una de esas es la apertura.

–¿Cómo analiza las reformas?
-Está todo bien hecho y va en el camino correcto. Ojo, hay que eliminar impuestos distorsivos. Los Ingresos Brutos han sido eliminados en Europa en 1960, son 60 sin ese impuesto. Lo sacaron porque era distorsivo. No hay país en el mundo que tenga impuesto al cheque, un impuesto a que la gente ponga la plata en el banco.

–¿Y la renta financiera, que es un impuesto que usted había criticado?
-Yo nunca la critiqué sino dije que con una financiación tan baja como la que tiene nuestra Argentina, es tan chico el mercado financiero, aporta muy poco, y ahora hay que hacerlo crecer. Puede crear ruido en la formación de un mercado financiero normal. Es 12% de producto y en el resto del mundo es del 70%. Pero que haya un impuesto a la renta financiera me parece bien. Todos tienen que contribuir para rehacer un país que ha sido destruido, no sólo en los últimos 12 años, en donde fue un festival de la destrucción, pero en los últimos 85 años han contribuido mucho.

–Hay mucho temor del daño que Europa puede hacer a la región, ¿qué mirada tiene con el vínculo que mantiene con los países europeos?
-Por qué no tenemos que saber competir. Tenemos que hacerlo. Hay montones de productos, ni hablar de los unicornios. Tenemos miles de cosas para competir. Serán todas, será alguien que sufre. Habrá ganadores y perdedores, lo importante es que el empleo aumente. Habrá perdedores de alguien que no puede sustentar un empleo competitivo en el mundo, y va a haber siempre. Pero también los va a haber con un país cerrado. Vos te quedás atrasado en alguien, no llegás. Yo veo a Europa con países con salarios muy altos, leyes laborales complicadas. No hay ninguna razón para que no podamos competir en toda la línea con Europa.

–¿Abiertos al mundo se incrementará el empleo?
-Obvio. Si nosotros pasamos de 100.000 a 200.000 autos por año, ¿sabés cuánto más empleo creamos en la fábrica y en todos los proveedores? Enorme.