Según las perspectivas económicas del Fondo Monetario Internacional ( FMI) para América Latina y el Caribe, el país de la región que más crecerá será Perú, con una proyección de crecimiento de 4% para 2018. La contracara es Venezuela, para el que se prevé una caída de 15%, un punto más que lo estipulado para 2017.

De acuerdo al informe publicado en el blog del director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Alejandro Werner, América Latina y el Caribe (excluyendo a Venezuela) creció 1,3% en 2017 y se incrementará 2,6% durante este año.

"El crecimiento mundial y el comercio internacional están cobrando ímpetu y, según nuestras previsiones, ese auge continuará en 2018. El aumento de los precios de las materias primas también ha colaborado con el repunte de la región", indica el informe.

En cuanto al principal aliado económico de la Argentina, Brasil, según las previsiones del Fondo, su crecimiento para el 2017 fue de 1,1%, mientras que para este año se prevé que su PBI crezca 2,1%.

"En 2017, la inflación disminuyó a 3%, empujada por una fuerte caída de los precios de los alimentos gracias a una cosecha excepcional",  advierte el documento que remarca que "el incierto desenlace de las elecciones generales de 2018" en ese país "podría obstaculizar el crecimiento económico".

En cuanto a Perú, el país con más proyección de crecimiento, "en 2018, se prevé que la expansión generalizada de la demanda interna impulse el crecimiento a alrededor de 4%", mientras que el impulso fiscal previsto para este año "será crítico para la reactivación del crecimiento".

La situación más preocupante, según el organismo internacional, es la de Venezuela, que de acuerdo a las proyecciones disminuirá su PBI alrededor de 15% en 2018; en consecuencia, "se prevé que la contracción acumulativa del PIB desde 2013 sea casi de 50 por ciento".

"Esta tendencia es resultado de significativas distorsiones microeconómicas y desequilibrios macroeconómicos exacerbados por el colapso de la exportación petrolera; este último tuvo origen en la fuerte caída de los precios del petróleo ocurrida a mediados de 2014 y continuó más recientemente con el desmoronamiento de la producción nacional", añade.