En un país acostumbrado a pensar "en verde", para el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el dólar "no es una variable de crisis".

El ministro intentó ayer restar importancia a la escalada que acumula en los últimos meses la divisa estadounidense y defendió la política del Banco Central respecto del tipo de cambio.

"La flotación cambiaria es uno de los pilares de este proyecto de estabilización" que busca una "reconversión de una economía que permita crecer 20 años y busca evitar los problemas de las anclas cambiarias", afirmó Peña.

"El proyecto busca evitar precisamente los problemas de las anclas cambiarias, como fue la Convertibilidad, que van acumulando retrasos frente a un mundo que va cambiando", destacó.

El funcionario macrista también insistió en que la meta de inflación de 15 por ciento "no es un pronóstico, tiene que ver con una orientación de la velocidad de la baja".

"La inflación viene bajando hace dos años, va a seguir bajando este año y el que viene, hasta que logremos que no sea parte de la ecuación económica", agregó el jefe de Gabinete.