El economista Martín Redrado consideró hoy que la decisión del Banco Central (BCRA) de reducir la tasa de interés de referencia en un 0,75% “parece razonable”, al considerar que la autoridad monetaria “camina por un desfiladero muy angosto”.

"Mi visión es que el Banco Central está caminando por un desfiladero muy angosto: de un lado la necesidad de coordinar con el equipo económico, y del otro la necesidad de mantener la credibilidad”, dijo Redrado en declaraciones a radio Mitre.

Según el economista, quien se desempeñó como presidente del BCRA entre 2004 y 2010, "en este angosto desfiladero, la decisión de bajar la tasa de interés parece razonable”.

No obstante, advirtió que “la tasa no es el único instrumento para bajar la inflación; ahí tienen que converger los distintos brazos de la política económica: el ministro de Hacienda tendrá que hacer lo propio, el ministro de Trabajo con las paritarias, el ministro de Finanzas cumpliendo sus objetivos de financiamiento”.

Indicó que “esta medida del BCRA va marcando un sendero hacia adelante. No es la primera ni la última vez que va a bajar tasas de interés en el año”.

Para Redrado, “los que se habían formado expectativas de que iba a haber una reducción mayor de la tasa de interés, desconocían las características del proceso de toma de decisiones del BCRA, por lo tanto también quizá los que esperaban una baja más pronunciada no tenían en cuenta la necesidad de coordinación con cada una de las áreas”.

"Cada uno tendra que ir evaluando el cumplimiento de las metas del presidente del BCRA; que el ministro de Hacienda haga lo propio con el gasto público, que no crezca en el año más del 15% que es la nueva meta de inflación que se han fijado; ver la semana que viene lo que ocurre con la pauta salarial”, enumeró Redrado.

Indicó que “la independencia del BCRA está en mostrar que, respecto de sus instrumentos, tiene la capacidad de decisión de dónde y cuándo poder usarlos, como la tasa de interés de las Lebac; o como los niveles de intervención que pueda tener en el mercado cambiario, pero sin sentirse una isla”.

Respecto de la necesidad de reducir el déficit fiscal, manifestó: “parecería que acá hay un gran discurso y en los hechos nos quedamos cortos. Para bajar el gasto público hay un área que la dejan totalmente de lado y son las compras gubernamentales, las compras de las reparticiones públicas, desde útiles a equipamiento”.