Después de anunciar un nuevo ajuste y la promesa de llegar al déficit cero para 2019, el equipo económico argentino embarcó anoche hacia Washington para volver a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) las condiciones del acuerdo con dos pedidos concretos: que adelante parte de los desembolsos para garantizar el financiamiento hasta fin de 2019 y que le de el aval al Banco Central para intervenir en el mercado de cambios y poder contener al dólar.

En la comitiva, junto con el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, que partió pasadas las 20.30 horas del país, estaban el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena; el secretario de Política Económica, Guido Sandleris; el secretario de Finanzas, Santiago Bausili; junto con la cúpula del Banco Central, integrada por el titular, Luis Caputo y su vice, Gustavo Cañonero. Que vayan los dos máximas autoridades del organismo monetario refleja la importancia de que el Fondo les suelte la mano para intervenir en el mercado de cambios, algo que hoy está impedido por el acuerdo firmado a principios de junio.

Apenas unas horas después de arribar a Washington, cerca del mediodía, la comitiva argentina se reunirá con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, para comenzar con las negociaciones. "Se pedirá que adelante los fondos y volver a renegociar el programa", explicaron a BAE Negocios desde Hacienda. El acuerdo para que el FMI despeje las dudas de financiamiento para el próximo año fue lo que el presidente Mauricio Macri había dado por cerrado la semana pasada, cuando emitió un discurso grabado, y luego tuvo que salir Dujovne a aclarar que recién lo estaban negociando.

"Llamamos al Fondo y les explicamos la nueva situación, y el Fondo accedió a hacer un nuevo plan. Nuestro equipo viaja para allá para tratar de llegar a un acuerdo lo antes posible", indicó ayer el presidente Macri en el mensaje difundido antes de los anuncios de ajuste. Justamente el plan que ayer dio a conocer Dujovne para llegar a un ambicioso déficit cero (sin contar intereses) para el año próximo, es la carta que llevan a Washington para destrabar el giro de los fondos pautados para 2020 y 2021.

Sin demasiados detalles, el titular de Economía dijo ayer que el objetivo del viaje es pedir a los directivos del Fondo "acelerar los desembolsos previstos para 2020 y 2021" y que "sean los suficientes para que no haya ninguna duda sobre el programa financiero del año que viene". La cifra que logre cerrar la comitiva será clave para llevar más certidumbre a los inversores y calmar a los mercados. Se especulaba con que podría rondar los 12.000 millones de dólares.

El otro pedido es que el FMI autorice al Central a intervenir en cambios para frenar al dólar, con lo cual debería remover la exigencia de un piso mínimo de reservas. El Memorándum de Entendimiento firmado hace no más de dos meses sostiene que "el BCRA publicará a fines de septiembre de 2018 una regulación que introduzca un mecanismo de subasta de divisas para intervenir en los mercados de contado y de futuros".

Según trascendió el jueves de la semana pasada Caputo tuvo un aval informal de las autoridades del Fondo, lo que le sirvió para intervenir el viernes con tres subastas para frenar la suba del dólar. Tanto Caputo como Cañonero son partidarios de la libre flotación del dólar, pero ahora buscan evitar un mayor traspaso a precios.

Después del encuentro con Lagarde, los funcionarios se reunirán con el equipo técnico del FMI, liderados por el jefe de la misión para la Argentina, Roberto Cardarelli. Mañana por la tarde los funcionarios locales emprenderán la vuelta y el jueves a primera hora tienen previsto reunirse con Mauricio Macri para ponerlo al tanto del avance logrado en las negociaciones con el Fondo.