El Gobierno sigue afinando el lápiz en materia fiscal, con fuertes recortes en los subsidios para lograr que el gasto siga creciendo por debajo de los ingresos. De todos modos, producto en gran parte del mayor endeudamiento, el pago de intereses creció 65% en septiembre, con lo cual el déficit financiero creció 4,5% respecto el mismo mes del año pasado y acumula en el año un aumento de 26,4% respecto los primeros 9 meses de 2016.

En los nueve primeros meses del año, el gasto acumulado por el sector público sumó $1.688.532 millones, un 27% más que los $1.331.088 millones del mismo período de 2016. En tanto, los ingresos fueron $1.466.153 millones, un 31 por ciento más que los 1.121.499 millones de pesos que en idéntico tramo del año previo.

“Este va a ser el primer año desde 2004 en que los ingresos van a ser mayores que los gastos”, destacó el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, en la conferencia que ofreció junto con el jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris.

Respecto de los gastos acumulados hasta el tercer trimestre, se indicó que los destinados a las prestaciones sociales subieron un 39 por ciento en comparación con el mismo lapso del 2016, los corrientes (subsidios, salarios y transferencias) un 12 por ciento y los de capital (inversión) un 33 por ciento.

“Cayeron los subsidios económicos, pero el grueso del ajuste sigue siendo en energía; el ajuste de transporte es menor”, comentó Gabriel Caamaño, economista y socio de Consultora Ledesma. Asimismo, el déficit primario en septiembre ascendió a $31.353 millones, lo que representa una baja del 15% con respecto al mismo mes del año pasado.

“Hemos sobrecumplido en un punto la meta del 3,2% del PBI prevista para el tercer trimestre del año. Y vamos a cerrar el año con ingresos creciendo unos 5 puntos por encima del gasto”, indicó Pena. En rigor, el Gobierno sobrecumplió la meta fiscal del tercer trimestre en un punto, generando un ahorro de $106.651 millones que se desprende de la diferencia entre el rojo fiscal primario previsto ($ 329.000 millones) y lo efectivamente ejecutado ($ 222.379 millones).

“El resultado primario (déficit) acumulado a septiembre, incluyendo entre los ingresos los recursos del blanqueo, ascendió al 2,16% del PIB. Sin esos ingresos extraordinarios fue del 2,52% del Producto”, destacó en un informe Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

La meta anual establecida por el Ministerio de Hacienda es del 4,2 por ciento del PBI (409.500 millones de pesos), por lo que se estima que no tendrá inconvenientes en cumplirla, ya que en el último tramo del año podría llegar a tener un rojo equivalente al dos por ciento del PBI, sin superar esa pauta.