La oposición en la Cámara de Diputados planteó críticas a uno de los puntos que levantó polémica respecto a la reforma tributaria: un artículo dispone que una parte de las indemizaciones por despido comiencen a tributar el impuesto a las Ganancias, algo que está prohibido de acuerdo a sentencias de la Corte Suprema.

El dictamen que aprobó el oficialismo en el debate de comisiones agregó un artículo que no figuraba en la primera versión del proyecto de ley.

El cambio incluye en Ganancias el artículo 49, que quedó redactado así: “Sin perjuicio de las demás disposiciones de esta ley, quedan incluidas en este artículo las sumas que se generen exclusivamente con motivo de una desvinculación laboral, cualquiera fuere su denominación, que excedan de los parámetros mínimos previstos en la normativa laboral aplicable. Cuando las sumas abonadas tengan su origen en un acuerdo consensuado (procesos de mutuo acuerdo o retiro voluntario, entre otros) estarán alcanzadas en cuanto superen los parámetros mínimos previstos en la normativa laboral aplicable para el supuesto de despido sin causa”.

De tal modo, las indemnizaciones y acuerdos estarían exentos de Ganancias hasta los montos fijados por ley, pero cualquier acuerdo entre las partes para superar esas cifras debería pagar el impuesto por esa parte.