El costo de la Canasta Básica Alimentaria, que permite estimar el nivel de indigencia, saltó a 6.789,53 pesos en enero, un alza de 2,18% respecto de diciembre del 2017, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

El encarecimiento de esta canasta de bienes sintonizó con la fuerte subida que el instituto de estadísticas registró para los precios de los alimentos en enero (+2.10%), cuando días atrás difundió los datos de la inflación para ese mes.

Precisamente, en enero se registraron sostenidas alzas en los precios del aceite, la leche y las carnes. Fue un mes en que el tipo de cambio subió más de 6 por ciento. También se encareció el precio de los combustibles líquidos.

En tanto, la Canasta Básica Total, que define el nivel de pobreza, subió 1,7% en enero respecto de diciembre, hasta alcanzar los 16.973,83 pesos, consignó la agencia NA.

En los últimos doce meses, la canasta total acumula un aumento del 27,4%, mientras la alimentaria registró una suba del 22,8%, según las cifras oficiales del organismo dirigido por Jorge Todesca.

Según informó el Indec, un adulto debe reunir ingresos mensuales individuales por 5.493,15 pesos para no ser considerado pobre y un mínimo de 2.197 pesos mensuales para no ser considerado un indigente.

Las cifras corresponde a las necesidades de una familia tipo compuesta por una mujer y un varón de 35 años, ambos econó- micamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos.

La Canasta Básica Total re- úne los alimentos y servicios básicos para una familia tipo, mientras que la alimentaria únicamente los alimentos con los requerimientos proteicos y calóricos mínimos.

Los alimentos y las cantidades se eligen en función de los hábitos de consumo de la población, según la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares, que confecciona el instituto estadístico.