El poco volumen cosechado en la campaña de soja que llegó a los 37 millones de toneladas por efecto de la sequía, produjo que la industria recurra a la importación para que no se frene la molienda. En lo que va de 2018, éste es casi tres veces más de lo visto el año pasado. Un 20% de lo que ingresó a los puertos proviene desde los Estados Unidos.

Los datos que fueron consignados en el informe de coyuntura del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea, advierten que hasta agosto las importaciones de los porotos acumulaban 4 millones de toneladas muy por encima de los 1,4 millones que se vieron en el mismo periodo, pero de 2017. Esto significa un crecimiento del 185 por ciento.

Según el trabajo la brecha entre el aporte bruto y el aporte neto (el que descuenta importaciones) se ha hecho muy significativa y llegaría a u$s2.100 millones aproximadamente.

La capacidad ociosa de la industria finalizará este año en el 40% y seguirá en ascenso en 2019

Pasando en limpio, el flujo de divisas bruto del complejo sojero sería la cifra antes mencionada de u$s13.340 millones, pero el neto baja a u$s11.240 millones, lo que hace que el ajuste efectivo en el flujo de divisas de este año versus el previo pueda terminar en una cifra más cercana a los u$s4.860 millones.

Peor aún. Fuentes consultadas de la industria señalaron que hoy la capacidad ociosa de las plantas llega al 40%, pero debido a la quita del diferencial de retenciones las compras serán todavía mayores por la cual se estima se alcanzara el 45%, lo que hará que sea difícil tener márgenes "positivos" en la agroindustria.

Las mismas fuentes anticiparon que las importaciones llegarían a los 6,2 millones de toneladas de soja para este año aunque aclararon que dependerá de los precios que se manejen en Chicago. La guerra comercial entre China y EE.UU. y los aranceles que se impusieron ambos países le conviene a la Argentina. Si esto cambia se mirará a Paraguay para abastecer a las fábricas.

Sin embargo el problema es aún mayor. Estados Unidos mejoró sus márgenes de molienda y compite de igual a igual con Argentina en la exportación de aceite y harina de soja sacándole mercado. Estos productos son los principales divisas que aporta el agro.

Si continua el conflicto, China se volcará de lleno al mercado argentino para hacerse de la soja local. Por este motivo y por la eliminación del diferencial de derechos de exportación que existía entre el grano y sus derivados (harina / aceite), se espera un importante incremento en la exportación de soja como grano y un salto de menor altura de la exportación de sus subproductos.

Todo cambiará si se concretan los 54 millones de toneladas que estiman los privados de soja para 2019. El incremento del volumen ayudará a la industria siempre y cuando haya finalizado la pelea entre Trump y Xi Jinping. El abrazo puede llegar en noviembre en el marco del G20.