El Índice de Precios mayoristas (IPIM) avanzó 1,6% en diciembre y de esta manera finalizó el 2018 con una suba de 18,8%, seis puntos por debajo de lo que marcó la inflación para los consumidores, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esta diferencia se explica, según los expertos, en el atraso en la cotización del dólar, que le impide a los empresarios trasladarle a otros eslabones de la cadena los aumentos de costos.

Esto se reflejó en el hecho de que la inflación mayorista mensual de diciembre estuvo en línea con la de noviembre y octubre, al contrario de lo que ocurrió con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que marcó más de 3%, su valor más alto en el año, tras el salto en el dólar y nuevos incrementos en naftas, tarifas de servicios públicos y prepagas.

De acuerdo a los datos oficiales, el alza estuvo impulsada principalmente por la energía eléctrica, la cual se encareció 17,8% en el mes a causa de nuevos ajustes en las tarifas. Así, la luz acumuló un aumento del 88,4% durante el año pasado y quedó a la cabeza de los incrementos de acuerdo a los rubros relevados en el IPIM. Es que mientras tanto, los productos importados registraron precios 0,6% mayores en su medición mensual y 12,4% en la interanual, los primarios 0,7% (16,8% anual) y los manufacturados 1,7% (19% diciembre contra diciembre).

"Esta discrepancia está relacionada al movimiento en el tipo de cambio. Cuando hay una devaluación fuerte, la inflación mayorista va por arriba de la minorista, en tanto si los precios están reprimidos por un dólar quieto, la mayorista crece menos", explicó en diálogo con BAE Negocios el economista Ariel Coremberg.

En ese sentido, el titular de la Coordinadora de las Industrias Alimenticias (Copal), Daniel Funes de Rioja, consideró que "a nivel industrial no hay remarcaciones generalizadas". "El año pasado mejoró el consumo de los sectores de más bajos ingresos, pero en la clase media y alta se mantuvo estable. Eso pareciera indicar que va a haber poca permeabilidad a remarcaciones de fábrica, al margen de los compromisos de algunas cadenas de supermercados de mantener los precios", explicó el dirigente empresario.

"Cuando el tipo de cambio real se deprime, eso repercute más sobre los consumidores", añadió Coremberg, para quien los aumentos de costos "no se pueden trasladar al precio del producto salido de fábrica". "Los productores perciben precios por debajo de sus costos o pierden rentabilidad", reforzó.

Para el experto en macroeconomía, "más allá de que la inflación tenga un origen monetario y fiscal, estamos teniendo inflación de costos" por los tarifazos, que impactan en los aumentos "de segunda vuelta" reflejados en el Ipim.

A ese factor Coremberg suma la "tercera vuelta" de las presiones salariales de los trabajadores, que piden mayores subas para no perder poder adquisitivo con sus ingresos.

Por su parte, la consultora ACM destacó en un informe que el dato de diciembre está apenas 0,1 punto por arriba del 1,5% de noviembre y octubre, lo cual muestra que, al contrario de lo que sucedió con el Índice de Precios al Consumidor que en diciembre marcó su valor más alto al llegar a más de 3%, la inflación mayorista se mantuvo estable en el último bimestre. "Está en línea con el promedio mensual de 2017", apuntó la consultora.

"Los productos importados quitaron presión", reza el reporte de ACM, aunque aclara que "habrá que esperar al mes siguiente para ver si la depreciación del peso en la segunda quincena del mes de diciembre provoca una aceleración de los precios mayoristas importados".

"Por el momento es una buena señal que no existió un fuerte traslado a precios mayoristas, no obstante hay que ver si este efecto actúa con algún rezago", concluye el informe.

Además del IPIM, el Indec dio a conocer el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) y el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), los cuales dieron 1,7% (18,2% acumulado) y 1,8% (17,9% acumulado), respectivamente.