La caída del consumo a partir del enfriamiento de la economía quedó demostrada en los indicadores de capacidad instalada de la industria, en donde las fábricas usaron menos máquinas durante septiembre que en la comparación con agosto, mes en donde había señales de recuperación constante. Uno de los rubros más golpeados fue el de Alimentos y Bebidas, que redujo al 63,8% su despliegue productivo.

Según los datos del INDEC, la utilización de la capacidad instalada en la industria aumentó al 66,3% en septiembre, contra un 63,9% de igual mes del año pasado, pero tuvo un retroceso de 1% en relación a agosto, cuando había crecido al 67,3%. Los números crecientes en la comparación interanual se deben a la crisis por la que atravesaba la actividad fabril durante 2016, según destacaron fuentes industriales.

“Todos los indicadores confirman lo que nosotros sufrimos en el día a día. La caída del consumo puso en situación complicada a todos los asociados en COPAL porque la política monetaria del Banco Central es antiproductiva”, se quejó uno de los representantes del sector en la UIA. Según los datos técnicos, el uso de la capacidad instalada no fue homogéneo durante septiembre, en el que los bloques sectoriales que presentaron niveles de utilización superiores al promedio fueron refinación del petróleo, 85,7%; papel y cartón, 82,5%; industrias metálicas básicas, 81%; productos del tabaco, 77,3%; productos minerales no metálicos, 74,7% y productos textiles, 68,3%.

Por otra parte, los bloques sectoriales que se ubican por debajo del nivel general de la industria fueron sustancias y productos químicos, 64%; alimentos y bebidas, 63,8%; edición e impresión, 63%; industria automotriz, 57,1%; productos de caucho y plástico, 56,9%, y metalmecánica excepto automotores, 54,7%.

Las industrias metálicas básicas alcanzaron durante septiembre un nivel de utilización de la capacidad instalada de 81%, muy superior al registrado en igual mes del año pasado (65,3%), debido a la mayor demanda de productos siderúrgicos ligados a la construcción, el sector automotriz, la producción de maquinaria agrícola y sus complementos y algunos segmentos de fabricantes de línea blanca. Además, los desarrollos en áreas energéticas como Vaca Muerta, favorecieron en la demanda de tubos de acero.

La industria automotriz alcanzó un nivel de utilización de la capacidad instalada de 57,1%, superior al 51,4% anterior ante la tendencia creciente de la producción de vehí- culos utilitarios, impulsada por las mayores exportaciones. En tanto, el bloque de productos minerales no metálicos alcanzó un nivel de uso del 74,7% frente al 70,7% anterior merced a los mayores niveles de producción de cemento, vidrio y otros materiales de construcción, impulsadas tanto de obras públicas de infraestructura como las privadas.

  • Autos eléctricos debutarán en 2018

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, adelantó ayer que “para el año que viene vamos a contar con autos eléctricos en Argentina” y señaló que en la actualidad “estamos generando las condiciones para que la oferta, que no existe; la infraestructura, que tampoco existe, y a partir de ahí iremos viendo la evolución”.

“No había en Argentina incentivos para la llegada de autos eléctricos, ahora los hemos creado y ya se está trabajando en la infraestructura”, dijo y señaló que se firmó un acuerdo con YPF para cargadores eléctricos.

“Ya Toyota anunció que tendrá autos eléctricos, Volkswagen también, General Motors otro tanto y creo que se van a ir dando pasos en ese sentido a partir de estos incentivos que hemos ido generando”, destacó.

En otro orden afirmó que también están “unificando normas con Brasil” para la implementación en forma conjunta del control electrónico de estabilidad (ESP, según su sigla en inglés), que iba a ser obligatorio para los nuevos autos lanzados a la venta a partir del 1 de enero de 2018.