La actividad industrial cayó en septiembre un 0,4% interanual y tuvo una retracción del 1,9% frente a agosto, e interrumpió así la mejora observada en los meses previos, de acuerdo con el índice que elabora la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas ( FIEL).

El Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL registró para el acumulado de los primeros nueve meses del año un retroceso de 5,8% en la comparación interanual.

Sin embargo, el indicador elaborado por la consultora Orlando Ferreres y Asociados mostró un avance del 0,7% interanual, una mejora impulsada por el sector alimenticio y la refinación de hidrocarburos.

"Tras dieciocho meses en terreno negativo, la producción industrial registró una variación positiva en su nivel de actividad, aunque no significa esto un comienzo de recuperación ni un cambio de tendencia, sino que es el resultado de compararse con uno de los peores meses del año pasado", destacó el informe.

De acuerdo con el IPI, en septiembre la actividad industrial registró un crecimiento de 0,7% al comparar con el mismo mes de 2018, acumulando una caída de 4,4% para los nueve meses transcurridos del año.

Por su parte, la medición desestacionalizada registró una contracción mensual de 0,6%, y "para lo que resta del año no se prevén cambios en la dinámica de esta rama de la actividad, por lo que seguirán los bajos niveles de producción".

En tanto para Fiel en septiembre también se observó que el bloque de alimentos y bebidas encadenó cinco meses de mejora, sumando en esta oportunidad la producción de bebidas, al tiempo que la refinación de petróleo volvió a mostrar una mejora interanual.

Por otro lado, la producción automotriz registró un nuevo retroceso interanual -aunque de menor magnitud que en meses anteriores al que se sumó la caída de minerales no metálicos, metalmecánica y químicos y plásticos.

El trabajo destaca que de este modo, en el mes no se observó un derrumbe de la producción industrial, pero si señales de un deterioro en la recuperación de la actividad.

La caída de la actividad respecto a agosto contrasta con el comportamiento históricamente estable de la actividad entre ambos meses.

En este escenario, el tercer trimestre del año cerró con un retroceso más moderado (1,1%) respecto a lo observado en trimestres previos en la comparación interanual, al tiempo que la medición desestacionalizada arrojó una mejora de 0,5% respecto al segundo trimestre.