La poca cantidad de agua caída en diciembre que llega sólo al 20% de lo que normalmente se da en la principal zona agrícola del país, puso en jaque a las casi 13 millones de hectáreas sembradas a la fecha entre soja y maíz, las cuales por esta fecha necesitan de las lluvias para determinar los futuros rendimientos, es decir la rentabilidad del cultivo.

Los datos fueron consignados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que advirtió que el cereal atraviesa "un mal momento dado que ingresa en la etapa más crítica de su ciclo, puesto que siguen aumentando los cuadros en regulares condiciones y que hoy llega al 20 por ciento. Si no se revierte la situación hídrica, peligra la productividad de la región".

Para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires también "hay demoras en la implementación de lotes tardíos como consecuencias del estado hídrico regular".

Lo que ya está sembrado asciende a 2.4 millones de hectáreas de las 5.4 millones estimadas. Lo plantado representa 16,8 millones de toneladas que a valores FOB representan ingresos por u$s2.600 millones.

La entidad rosarina recordó que las medias históricas de las lluvias de diciembre de los últimos 60 años están en alrededor de 120 milímetros (mm). En la primera quincena de diciembre de 2017 sólo dejó 25 mm.

La soja por su parte "comenzó a manifestar los primeros síntomas de la falta de agua", dijo la BCR que agregó: "Las tasas de crecimiento se resienten y las plantas quedan más pequeñas. Un 10% de los cuadros retrocede a la condición regular".

Para el director científico de la Guía Estratégica del Agro (GEA); José Luis Aiello "no hay a la vista posibilidades de restituir las condiciones hídricas de los suelos".

Vale recordar que se espera la llegada de lluvias para el fin de semana más se estima que sino caen más de 50mm, no alcanzará para continuar la siembra de soja y maíz. El mercado externo esta atento y el lunes podrían darse subas.