El déficit de la cuenta corriente se triplicó en un año como consecuencia del mayor desequilibrio en el comercio exterior y del turismo en el exterior. Ese rojo en la balanza de pagos alcanzó en el tercer trimestre de este año los u$s8.683 millones, tres veces más que los u$s2.895 del mismo tramo del año pasado. El informe publicado ayer por el Indec reflejó también el incrementos en la inversión extranjera directa y en la de la deuda externa.

El saldo de la balanza por cuenta corriente arrojó un déficit de u$s8.683 millones debido a un mayor incremento de las importaciones en relación con las exportaciones. Ese saldo negativo de la balanza de bienes y servicios explicó u$s4.482 millones del desequilibrio general, junto a un débito neto de ingresos primarios de u$s4.158 millones y un déficit de ingresos secundarios de u$s44 millones. En el primer caso se trata de rentas de inversión directa giradas al exterior por u$s2.075 millones, de inversión de cartera por u$s1.631 millones, y renta de otra inversión por otros u$s482.

La profundización del déficit de la cuenta corriente (que representa las necesidades de financiamiento externo) están explicadas por el aumento del nivel de las importaciones mientras las ventas al exterior se mantuvieron estables. Así, en el tramo julio-septiembre del año pasado, mientras las importaciones aumentaron por un monto de 3.400 millones de dólares, las exportaciones apenas cayó por 36 millones. "El dato del balance de pagos confirma la tendencia preocupante de la cuenta corriente. El acumulado anual superó los u$s21.500 millones y más que duplicó el registro del mismo período del año pasado. El empeoramiento del balance comercial por el salto de las importaciones y el flojo dinamismo de las exportaciones y el sector turístico explican la tendencia. El año va a cerrar con un déficit de cuenta corriente cercano al 4% el PBI, un dato que enciende alarmas", opinó el economista jefe de la consultora Radar, Martín Alfie.

Según Federico Furiase, directo de EcoGo, "en el aumento del déficit de la cuenta corriente se encuentra el Talón de Aquiles del gradualismo fiscal y el intentar bajar la inflación con la tasa de interés. Ese gradualismo te lleva a financiarte con deuda en dólares, eso te plancha el tipo de cambio y combinado con un Banco Central que trata de anclar expectativas de inflación con una señal de tasa de interés real atractiva, eso promueve la venta de dólares para colocarse en pesos. Así el tipo de cambio queda muy atrasado respecto a la inflación y le quita competitividad a las exportaciones".

En el Gobierno nacional destacan que la inversión extranjera directa se va convirtiendo paulatinamente en uno de las fuentes de financiamiento del déficit de la cuenta corriente. "En el tercer trimestre alcanzó los 2.484 millones de dólares (181,5% más que durante el mismo período del año anterior). En los primeros 9 meses del año la IED fue 8.281 millones de dólares, 124,6% más que en igual período del año pasado. El déficit de cuenta corriente es esencialmente el reflejo del crecimiento de la inversión", consideraron desde el Ministerio de Hacienda.

Para Alfie, por su parte, si bien "la IED mostró una mejora con respecto a 2016, aún se mantiene en niveles bajos en relación a los picos anteriores. Es necesario financiar el déficit con más IED y menos deuda para garantizar la sustentabilidad a largo plazo, como sucede en el resto de Latinoamérica".

Considerando, además, el tipo de cambio planchado producto de las tasas de interés reales atractivas y de la entrada de dólares para financiar el déficit primario, para Furiase "lo que te queda es mejorar la competitividad de las exportaciones vía costo tributario, de transporte y logística, financiero a mediano plazo. A corto, una mejor coordinación para que el financiamiento del déficit fiscal provenga de un desarme gradual de Lebac, por eso se explica la emisión de Letras del Tesoro en pesos".