A partir de una cosecha que se afianza día a día en los Estados Unidos, el precio de la soja no tiene respiro y pese a la volatilidad, el escenario actual no anticipa en el mediano plazo una recuperación a la alza. Su efecto se siente en la plaza local en donde el contrato mayo 2019 cerró en los u$s266, siendo este el más bajo de la serie.

Además se suma el buen clima en suelo norteamericano y el regreso a la conflictividad comercial con China donde ambos países aplicaron aranceles cercanos a los u$s34.000 millones. Esto produjo que en Chicago la oleaginosa cierre en los u$s309 lo que significó una pérdida del 1,9% en una sola jornada.

Y por si algo faltaba el Pro Farmer que está recorriendo los campos de EE.UU. vienen informando rendimientos superiores a lo que estimó el Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés).

La noticia no es buena para el Gobierno que tiene en el campo depositada toda su confianza para la recuperación de la economía en 2019.

Sucede que el efecto externo rebotó en los precios de cara a la cosecha del próximo año. Los u$s266 pagados ayer muestran una baja del 5,2% en lo que va del mes.

Habrá que esperar si la escalada de conflicto aumenta. Esto puede ser un beneficio para el productor local dado que China mirará a Brasil y Argentina para reemplazar a EE.UU.

Pero si en noviembre próximo se confirma la cosecha del país del Norte que se entiende superará los 120 millones de toneladas, será un 2019 de valores por debajo de los u$s300 en el mercado externo algo que se ya vio a fines de 2008 tras la crisis de la burbuja financiera.

Respecto de la cotización diaria, la soja no presentó grandes cambios a partir de una industria que está alejada de la plaza. Los $7.700 por tonelada ofrecidos ayer no fue suficiente para que el productor se desprenda de su granos y espera al menos los $8.000. Hoy restan todavía vender algo más de 8 millones de toneladas que a valores FOB representan ingresos por aproximadamente u$s3.000 millones.

A algo más de un mes que se inicie la siembra de la soja, todo indica que habrá más hectáreas destinadas al cultivo. Y si bien nada indica problemas en el clima, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR); alertó la presencia de algunas áreas de sequía en Córdoba que pueden afectar al trigo y demorar la plantación del maíz.

La entidad afirmó que son necesarias entre 80 a 100 mm para despejar las dudas. Las lluvias llegaran en los primeros días de septiembre.