El Banco de Inglaterra subió por primera vez en diez años la tasa de interés en 0,25 puntos porcentuales para situarse en el 0,5%, informó ayer la entidad emisora en Londres.

Se trata de la primera suba de los tipos de interés desde mediados de 2007. Los analistas contaban ya con este paso por parte del banco central británico, que ya había dado fuertes indicios en ese sentido.

Con esta decisión, el Banco de Inglaterra da marcha atrás a parte de su flexibilidad en política monetaria, que había tomado como medida de precaución tras el voto a favor del Brexit a mediados de 2016. Por temor a que colapsara la economía británica por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el Banco de Inglaterra no sólo bajó su principal tipo de interés, sino que también emprendió compras adicionales de bonos para respaldar la coyuntura económica, lo que le hizo cosechar fuertes críticas de parte de los que apoyaron el ”Brexit“.

Con unos intereses más bajos y una mayor cantidad de dinero en circulación se potencia sobre todo el crédito.