El riesgo país y los seguros contra default volvieron ayer a marcar un nuevo récord, al saltar 100 y 251 puntos respectivamente, en el marco de la jornada negra que atravesaron los activos argentinos ante la salida masiva de inversores externos.

Con el derrumbe de los bonos en dólares, que llegaron a caer más de 7%, la sobretasa que debe pagar el país para endeudarse en el mercado internacional escaló a 963 puntos, cuando el día anterior había cerrado a 860, de acuerdo al indicador elaborado por el JP Morgan. Ante ese escenario, los seguros contra una eventual cesación de pagos dentro de cinco años se dispararon a 1.242 puntos, lo que en el mercado se interpreta como una probabilidad del 50%.

"Se notó una masiva salida de fondos de inversores institucionales, tanto de acciones, como de bonos", advirtió Eduardo Fernández de Rava Sociedad de Bolsa.

Lo llamativo fue el derrumbe del Bonar 2020, que descendió 7,27% y el Bonar 2024, con una baja del 6,22% a pesar de que en mayo abonará tanto intereses como una amortización de capital. La magnitud de la caída refleja las órdenes provenientes del exterior de salir a desprenderse masivamente de esos títulos.

"Los CDS a cinco años quebraron la zona de 1.000 unidades por primera vez en cinco años, ¿habrá esto disparado órdenes de stop-loss?", se preguntó Sebastián Cisa, de la firma SBS, en referencia a las ventas automáticas que utilizan los operadores cuando se alcanza un determinado valor prefijado, de manera de evitar mayores pérdidas.

"Por toda la deuda que se emitió desde 2016 y el blanqueo, los grandes inversores siguen muy comprados y cuando alguno sale a vender ante la posibilidad de que triunfe el candidato que no le gusta al mercado, no hay quien pueda compensar esa baja", planteó ante la consulta de BAE Negocios Santiago López Alfaro, de Delphos Investment.

Es decir que a los precios actuales no hay compradores que puedan hacer subir el precio de los bonos y de ahí la persistencia al alza que tiene el riesgo país.

En el mercado comentan que por ejemplo el fondo Templeton -uno de los más cercanos al oficialismo- aún posee u$s3.800 millones en títulos de deuda argentinos y comenzaron a salirse de sus posiciones de corto plazo para pasarse a moneda dura y quedarse sólo con las largas.

En cuanto a los CDS, los analistas advierten que se trata de un mercado pequeño que opera sólo en el exterior y por lo tanto es propenso a "sobrerreacciones". "Hay mucha incertidumbre con la Argentina porque hay dudas de la capacidad del Gobierno para estabilizar el dólar y los fondos del FMI del 2020 los están vendiendo ahora", evaluó el ex viceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis.