Wall Street cerró con bajas de hasta 4% en sus principales índices de acciones en la que los analistas señalaron como "la peor jornada desde febrero". Los índices extendieron su espiral descendente a medida que continuaron los temores por nuevos aumentos en las tasas y en ese contexto las acciones tecnológicas lideraron los rojos.

El Dow Jones cayó más de 800 puntos básicos, o 3,15%, hasta los 25.598 puntos; el S&P 500 cedió un 3,29 por ciento, hasta los 2.785 puntos. En ambos casos las bajas se reflejaron en porcentajes no vistos desde principios de febrero.

El Nasdaq mostró la baja más profunda, un 4,08% hasta los 7.422 puntos, caída registrada por última vez en noviembre de 2016.

La Casa Blanca reaccionó a la notable caída de ayer asegurando que se trata simplemente de una corrección del mercado después de una larga jornada de crecimiento, y se mostró convencido de que Wall Street continuará con la fuerte subida de los últimos meses, consignó EFE.

Por otro lado, el petróleo bajó luego de que los inversores revisaron a la baja las consecuencias del huracán Michael sobre las plataformas estadounidenses. En Londres el barril de Brent para entrega en diciembre dejó 1,91 dólares a 83,09.

En el mercado de Nueva York el barril de "light sweet crude" (WTI) para entrega en noviembre bajó 1,79 dólares a 73,17 dollars.

El ojo del huracán Michael llegó a la costa noroeste de Florida pero no debería causar mayores perjuicios a la industria petrolera según analistas

Las plataformas del Golfo de México, que producen el 40% del crudo estadounidense, habían sido evacuadas por precaución pero el huracán desvió su curso hacia el oeste.

"El funcionamiento normal de las refinerías debería ser alcanzado en 4 o 5 días", estimó James Williams de WTRG Economics.

La jornada fue la continuación de una tendencia negativa que se inició en el mercado la semana pasada como consecuencia del temor que ya ahí había despertado en los inversores un ascenso de la rentabilidad de la deuda pública, combinada con la posibilidad de una nueva suba de las tasas por parte de la Reserva Federal (Fed).