La sequía lastimó los cultivos  de maíz de la Argentina lo que genera preocupación por los rindes  del cultivo de primera ya que está en jaque la producción.  No obstante, la demanda de exportación se encuentra en un punto culminante y desde una perspectiva global, Estados Unidos y Brasil cuentan con mucha disponibilidad del cereal, lo que debilita los precios en la plaza internacional.

El especialista Franco Ramseyer de la Bolsa de Comercio de  Rosario (BCR) sostuvo que “el clima seco ha impactado negativamente en la producción de maíz de nuestro país, haciendo disminuir el rendimiento esperado para la actual campaña a 7350  kilos por hectárea, muy por debajo de los 8000 kilos por hectárea de la campaña anterior”.

“Sucede que hace aproximadamente 15 días ocurrió el período de floración para la mayoría de los maíces de siembra temprana que se encuentran plantados en la región núcleo (norte de Buenos Aires, centro/sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba)”, dijo.

 Las buenas condiciones climáticas en este período resultan  imprescindibles ya que el mismo es crítico para el desarrollo de  los cultivos. 

"La explicación de esto, en términos de fácil comprensión, es  que durante el proceso de floración se desarrollan  flores macho   y  flores hembra , que posteriormente fecundan formando el maíz  como todos lo conocemos”, manifestó. 

Agregó que “desgraciadamente, el contexto fue de escasez de  agua y elevadas temperaturas en la región, con lo cual se espera  que los rendimientos para el cereal no sean muy alentadores en la  actual campaña”. 

En efecto, noviembre y diciembre dejaron una deuda de 100  milímetros respecto de los valores medios históricos en la región  núcleo. 

“La buena noticia es que aún no se ha llegado al período de  floración del maíz de siembra tardía, el cual tiene lugar  aproximadamente en febrero”, precisó. 

Por el lado de la demanda, la exportación se encuentra en  niveles extraordinarios, hasta el 29 de enero está programada la  embarcación de 1,15 millones de toneladas de maíz en puertos argentinos (el 78% de las cuales se cargarán en el Up River del  Gran Rosario). 

Esto es casi seis veces más que lo que se había declarado el  año pasado para la misma altura del mes.

La reducción de la oferta generada por los problemas climáticos  sumados a la fortaleza de la demanda de exportación en la  Argentina han brindado un sostén adicional a los precios, aunque a  largo plazo, que ésta pueda sostenerse dependerá en gran medida de  lo que ocurra en la plaza internacional, “donde se destina una  gran parte de nuestro grano”.