Tras un 2018 donde los indicadores sociales y laborales se desplomaron en el marco de la crisis, la dilatada salida de la recesión y la alta inflación prevista prometen una continuidad del deterioro. Así, contra los pronósticos oficiales de recuperación, distintas consultoras proyectaron una nueva caída en el empleo privado y el salario real para 2019.

Entre marzo y noviembre de 2018 (último dato disponible del SIPA) se perdieron 136.000 empleos privados de calidad. Además, el poder adquisitivo cayó 13,8% interanual en noviembre, según el Indec.

Ni el proceso electoral logrará detener el retroceso, como suele suceder en los años impares. Un informe de la Fundación Capital estimó una pérdida de empleo del 0,5% interanual y una baja del poder de compra del 0,9%.

"La contracción en la actividad económica que se extenderá en los primeros meses del año (-3,1% en el 1° semestre), continuará incidiendo negativamente sobre un mercado laboral ya debilitado", sostuvo la consultora que dirige Martín Redrado, que consideró que el grueso del retroceso se concentrará en la primera mitad del año. Y agregó: "Si bien la contracción en la actividad comenzó en el 2° T de 2018, el impacto en el mercado laboral tiene rezago; el empleo no reacciona inmediatamente a cambios en la actividad económica".

Eso impactará en los salarios. Según la Fundación Capital, " en un contexto de aumento del desempleo, el poder de negociación de los trabajadores se verá limitado". En ese marco, prevé un retroceso del poder adquisitivo del 4,4% en el primer semestre y una recuperación insuficiente del 3% en el segundo.

Ecolatina coincide en el diagnóstico pero proyecta una caída promedio aún mayor en los salarios: 3%.

El IET, si bien no elabora una proyección numérica, estima un escenario similar: "Es probable que en los próximos meses el poder adquisitivo se recupere respecto al piso actual (el más bajo desde 2009), aunque muy difícilmente se logre retornar, en el corto plazo, los niveles de 2017".