La jueza Adriana Cammarata rechazó ayer una medida cautelar en contra de la aplicación de la reforma previsional, que había sido presentada por el abogado Miguel Fernández Pastor, al entender que el pedido no cumple con los requisitos, aunque no resolvió sobre la cuestión de fondo.

Fernández Pastor había presentado en diciembre una medida cautelar y un amparo ni bien se sancionó la ley que modificó la fórmula de movilidad de las jubilaciones. El eje de las críticas contra esa polémica iniciativa se basó en que con el régimen anterior los haberes recbirían un aumento en marzo de más de 14% -resultado de combinar la suba de la recaudación con la de los salarios-, pero en cambio ahora con el cambio el incrementó será de sólo 5,7%, al pasar a regirse por inflación, lo cual violaría el principio de progresividad. Además, al tratarse de un semestre ya devengado, la norma se estaría aplicando de forma retroactiva y eso podría considerarse inconstitucional para el poder judicial.

“El daño podría ser reparado si la sentencia de fondo fi nalmente le da la razón”

Esto dio lugar a diversas presentaciones en tribunales en contra de la ley, que lejos de terminar, se espera que continúen en las próximas semanas. La última fue la del Defensor de la Tercera Edad de la Ciudad, pero vendrían más y desde diversos puntos del país.

Lo cierto es que los planteos de Fernández Pastor recayeron inicialmente en el juez subrogante Fernando Strasser, y, ante la recusación admitida por la Cámara Federal de la Seguridad Social pasaron al juzgado número 8 a cargo de Cammarata.

"La jueza no rechazó el amparo sino la cautelar que pedía que el estado se abstenga de aplicar la ley. No decidió sobre el fondo del asunto", explicó a BAE Negocios el abogado Mariano Bär.

"Cammarata dice que lo que se pide en la cautelar, y cómo se pide, no alcanza a llenar los requisitos que deben tener las cautelares. Especialmente el del peligro en la demora. Ya que la aplicación de la ley, en caso que después se declare inconstitucional, no le produce un daño que no se pueda reparar si eventualmente la sentencia de fondo le da la razón", puntualizó Bär.

Para la jueza, la medida cautelar "no reúne los recaudos de estrictez aludidos por la Corte Suprema de Justicia de la Nación"

Por otro lado, Cammarata cuestionó que "no se desprende del escrito de demanda elemento de juicio alguno que acredite la irreparabilidad del daño en el caso concreto".

"Toda vez que no se ha demostrado que la permanencia del requirente en la situación que tiene al pedir la tutela anticipada le cause un grave menoscabo cuyos efectos no podrían revertirse con el dictado de la sentencia definitiva, la medida cautelar innovativa solicitada, habrá de ser desestimada", concluye la magistrada.

En definitiva, la nueva ola de litigiosidad iniciada con la reforma previsional se choca con la ley de reparación histórica a los jubilados que precisamente el Gobierno impulsó para contener los juicios. El camino de esta norma seguirá hasta la Corte Suprema, que tarde o temprano tendrá la última palabra.