El Gobierno nacional tuvo que aceptar un reparto federal de la recaudación que surja del revalúo impositivo de empresas que tendrá lugar desde el año próximo. Como se trata de un régimen voluntario, no hay estimaciones oficiales sobre cuánto podría llegar a recaudarse, pero las cifras privadas hablan de un piso de $20.000 millones y un techo de $80.000 millones, que serán repartidos con los porcentajes de coparticipación de cada provincia.

Por otra parte, el Tesoro Nacional efectuará una doble compensación a las provincias: por un lado, volcará un suma anual (en 2018 se calcula en $16.000 millones) para tapar los agujeros fiscales que quedan tras la aplicación de la doble jugada de eliminación del artículo 104 del Impuesto a las Ganancias (la eliminación del Fondo del Conurbano bonaerense) y el giro de todo el ingreso por el impuesto al cheque a Anses; por otra parte, emitirá un bono para todas las provincias y la CABA, excluyendo a la provincia de Buenos Aires, a 11 años, que genere servicios por $ 5.000 millones en 2018, y $12.000 millones por año a partir de 2019, a repartirse también bajo los coeficientes de coparticipación.

Para la provincia de Buenos Aires las compensaciones serán exclusivas: para 2018 el monto que destinará el Tesoro a La Plata será de $21.000 millones, mientras que desde 2019 será de 44.000 millones. Esta compensación se instrumentará mediante transferencias diarias y automáticas de aportes no reintegrables del Tesoro Nacional y se actualizará, desde 2020, con base en la inflación.