Conforme con el IPC de abril, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, planteó ayer que el 3,4% informado por el Indec marcó un "cambio de tendencia" garantizado por la "política monetaria estricta" desplegada por la entidad. Así, adelantó que buscarán garantizar una tasa de interés real positiva en los próximos meses para evitar que los ahorristas en pesos se pasen al dólar y, por ende, que vuelva a acelerarse la inflación. En otras palabras, continuará la apuesta a la recesión como el principal vector antiinflacionario.

"La inflación ha retomado un sendero descendente pero sigue siendo muy alta", dijo Sandleris en conferencia de prensa y admitió que el actual nivel "causa un gran daño, especialmente a los más humildes". La receta para combatirla será la misma que hasta el momento: "Nos mantendremos firmes con nuestra política monetaria para derrotarla".

En el Central sostienen que la desaceleración desde el 4,7% de marzo respondió a las medidas contractivas. El titular del ente enfatizó que se sobrecumplió la meta de base monetaria y hubo tasa real de plazos fijos positiva todos los meses desde la implementación del plan de emisión 0%. Una verdad a medias: quien depositó en pesos a 30 días perdió con la inflación tanto en febrero como en marzo, meses en los que resurgió la volatilidad cambiaria.

“La inflación ha retomado un sendero descendente, pero sigue siendo muy alta”

Los sucesivos refuerzos al apretón monetario -que estrangulan el crédito a la inversión y al consumo- aplicados desde entonces aplastaron aún más a una economía que apenas había dado tímidas señales de rebote mensual desestacionalizado entre diciembre y febrero; todos los indicadores de actividad de marzo echaron por tierra la idea de que ya se había tocado fondo. La lectura oficial es que esa profundización del ajuste impactó con rezago en el IPC de abril. Por eso, y porque en lo que resta del año no habrá grandes tarifazos como los del primer trimestre, Sandleris se mostró confiado en que "la inflación seguirá bajando en los próximos meses".

De cara a las elecciones, el Gobierno dará continuidad a las políticas recesivas para contener parcialmente el creciente proceso de dolarización y evitar que una disparada del tipo de cambio vuelva a impulsar los precios. Aun así, en el mercado creen que el resultado no está para nada garantizado y esperan una reaceleración de las tensiones cambiarias hacia mitad de año, con las candidaturas presidenciales ya definidas, importantes vencimientos de deuda en pesos y el fin de la temporada alta de la cosecha de soja que durante el segundo trimestre nutre la oferta del mercado de divisas.

El titular del Central afirmó que las tasas bajarán sólo cuando las expectativas de inflación desciendan significativamente. De momento, su último sondeo mostró un incremento de las proyecciones para 2019 hasta el 40%.

Con todo, ayer se cortó un racha de ocho bajas seguidas en la tasa de referencia desde el récord de 74,1%: el interés de las Leliq quedó estable en 71,6%.